domingo 17 de noviembre de 2019 - Edición Nº2730
Infonoroeste » Regionales » 1 feb 2018

Paritaria Municipal

Para Aguiar, se necesita un 35% de aumento para recuperar el poder adquisitivo desde 2015

"El aumento de los salarios desde el comienzo de la administración Petrecca lleva acumulado un promedio del 50%, cuando en el mismo período la inflación medida por IPC acumuló casi el 75%. Es decir, los empleados municipales de Junín terminaron el año 2017 un 25% más pobres de lo que eran a fines de 2015", dijo el ex concejal.


 

El Licenciado en Economía y referente económico del Frente Renovador de Junín, Santiago Aguiar, explicó que los empleados municipales necesitan un 35% de aumento salarial para recuperar el poder adquisitivo que fueron perdiendo entre los años 2016 y 2017. En ese marco, criticó que “el oficialismo baja línea provincial y los soldados de la gobernadora defienden a capa y espada el objetivo de inflación recalculado por el equipo económico del presidente Macri en el 15% anual”.

 

Además, el ex concejal dio su punto de vista sobre cuál es el argumento que justifica los 20 puntos de diferencia: “desde el gobierno local insisten con que la meta de inflación del 15% para todo el 2018 es creíble y que no va a ser necesaria ninguna cláusula gatillo ni otro método de actualización contingente. Claramente en contraposición no sólo con el deseo de los empleados (que podrían tener pretensiones egoístas y sectoriales) sino con casi la totalidad de analistas económicos y consultoras locales e internacionales que vienen ajustando al alza sus estimaciones de inflación anual, ya cada vez más cerca del 20% para fines de diciembre”.

 

“Un dato clave será el Informe de Expectativas de Mercado (REM) que publicará en estos días el BCRA con las estimaciones de los participantes actualizadas a Enero 2018 (el ajuste de diciembre pasado ya había llevado al 17,4% anual el dato de inflación 2018). Por el otro lado están los gremios  y los salarios reales de los municipales, que según Aguiar “más allá de toda puesta en escena o intento de confundir con cifras engañosas, no logran seguir la inflación y alcanzan cada vez para menos”.

 

En efecto, el aumento de los salarios desde el comienzo de la administración Petrecca (2016/17) lleva acumulado un promedio del 50%, cuando en el mismo período la inflación medida por IPC acumuló casi el 75%. Es decir, los empleados municipales de Junín terminaron el año 2017 un 25% más pobres de lo que eran a fines de 2015. Lógicamente esta diferencia se agranda en la medida que la negociación se dilate, la inflación continúe erosionando el poder adquisitivo del ingreso y los ajustes salariales no lleguen”.

 

Por lo tanto, concluye el economista Aguiar que “en este escenario, el 35% de aumento salarial que piden los gremios termina siendo un paliativo dirigido a compensar la pérdida de poder de compra del salario de los empleados municipales de los últimos dos años, pero de ninguna forma resuelve el problema. Quiero decir, si esta vez el gobierno acierta su predicción sobre la inflación, un 35% de aumento para 2018 dejaría a los empleados todavía con una pérdida real del 5% desde fines de 2015. Pero si el error de cálculo se repite el daño puede ser mucho mayor, más aún sin cláusula de ajuste”.  

 

El Licenciado en Economía y referente económico del Frente Renovador de Junín, Santiago Aguiar, explicó que los empleados municipales necesitan un 35% de aumento salarial para recuperar el poder adquisitivo que fueron perdiendo entre los años 2016 y 2017. En ese marco, criticó que “el oficialismo baja línea provincial y los soldados de la gobernadora defienden a capa y espada el objetivo de inflación recalculado por el equipo económico del presidente Macri en el 15% anual”.

 

Además, el ex concejal dio su punto de vista sobre cuál es el argumento que justifica los 20 puntos de diferencia: “desde el gobierno local insisten con que la meta de inflación del 15% para todo el 2018 es creíble y que no va a ser necesaria ninguna cláusula gatillo ni otro método de actualización contingente. Claramente en contraposición no sólo con el deseo de los empleados (que podrían tener pretensiones egoístas y sectoriales) sino con casi la totalidad de analistas económicos y consultoras locales e internacionales que vienen ajustando al alza sus estimaciones de inflación anual, ya cada vez más cerca del 20% para fines de diciembre”.

 

“Un dato clave será el Informe de Expectativas de Mercado (REM) que publicará en estos días el BCRA con las estimaciones de los participantes actualizadas a Enero 2018 (el ajuste de diciembre pasado ya había llevado al 17,4% anual el dato de inflación 2018). Por el otro lado están los gremios  y los salarios reales de los municipales, que según Aguiar “más allá de toda puesta en escena o intento de confundir con cifras engañosas, no logran seguir la inflación y alcanzan cada vez para menos”.

 

En efecto, el aumento de los salarios desde el comienzo de la administración Petrecca (2016/17) lleva acumulado un promedio del 50%, cuando en el mismo período la inflación medida por IPC acumuló casi el 75%. Es decir, los empleados municipales de Junín terminaron el año 2017 un 25% más pobres de lo que eran a fines de 2015. Lógicamente esta diferencia se agranda en la medida que la negociación se dilate, la inflación continúe erosionando el poder adquisitivo del ingreso y los ajustes salariales no lleguen”.

 

Por lo tanto, concluye el economista Aguiar que “en este escenario, el 35% de aumento salarial que piden los gremios termina siendo un paliativo dirigido a compensar la pérdida de poder de compra del salario de los empleados municipales de los últimos dos años, pero de ninguna forma resuelve el problema. Quiero decir, si esta vez el gobierno acierta su predicción sobre la inflación, un 35% de aumento para 2018 dejaría a los empleados todavía con una pérdida real del 5% desde fines de 2015. Pero si el error de cálculo se repite el daño puede ser mucho mayor, más aún sin cláusula de ajuste”.  

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