sábado 14 de diciembre de 2019 - Edición Nº2757
Infonoroeste » Regionales » 23 may 2019

Opinión

La COOTTAJ: Historia del desprecio

Escribe: Sebastián Riglos, PJ Junín. Palos al intendente Pablo Petrecca y el senador Gustavo Traverso por el cierre de la Cooperativa Ferroviaria en los talleres de la ciudad.


 

El intendente Petrecca fue a la inauguración de una fábrica Rusa de trenes en la localidad de Mechita, en los históricos talleres, para “hacerle el aguante” al Presidente Mauricio Macri y a María Eugenia Vidal.


Apenas iniciada la Gestión de Petrecca, fue a la  Cooperativa de Talleres Ferroviarios Junín y logró entusiasmar a sus integrantes, "Es la primera vez que un intendente se pone a la par nuestra a trabajar", decía en mayo de 2016 Pedro Rodríguez, histórico luchador de la COOTTAJ luego que el Intendente declarara para los medios “el presente de la COOTAJ, que es un tema que nos preocupa muchísimo y sobre el cual hemos estado haciendo algunas gestiones y afortunadamente se está avanzando bien”.
 
 
A casi tres años de aquellas declaraciones, la Cooperativa Ferroviaria está cerrada, sin trabajo y a menos de 100 kilómetros se inaugura una fábrica del rubro, donde Petrecca posa sonriente para la foto. Es obvio que no avanzó bien.
 

Pero la historia de desprecios hacia la COOTTAJ es larga. No ha pasado un político por Junín, que no haya ido a sacarse una foto en la Cooperativa, con los trabajadores. Como si fueran un trofeo. De todos los colores, de todos los sectores, de distintas responsabilidades y ninguno les solucionó nada.
 
 
Y pese a que en la memoria rápida, el último que ´prometió fue Petrecca, también debemos recordar con claridad que muchos “compañeros” anduvieron por allí de turismo. Entre ellos el Nacional y Popular presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social, Patricio Griffin, dependiente nada menos que de Alicia Kirchner. O el actual senador Gustavo Traverso, que prometió tantos trenes y tantas veces que finalmente ya no le permitían entrar más a la Cooperativa. 
 

La COOTTAJ, además de ser la criptoníta de la memoria ferroviaria de Junín, es la fuente de trabajo de 50 familias que la vienen peleando desde hace muchos años. En una ciudad donde se estiman 90 despidos mensuales, sostener a 50 familias con un trabajo genuino, debería ser una de las grandes prioridades para el actual intendente. 
 
 
El tan promocionado “Plan Belgrano”, en honor a nuestro venerado prócer, tenía previsto una inversión de U$S 16.300 millones de dólares en obras viales, ferroviarias y aeroportuarias. Algo de eso, apenas un ínfimo porcentaje que no superase 0,1 dígito, hubiera mantenido a salvo a la COOTTAJ y podría haber incrementado en más de 180 puestos de trabajo genuino. Pero no se pudo, no se quiso o no se tuvo la capacidad de hacerlo.
 

Lamentablemente, la historia del desprecio seguirá, mientras en Junín solo somos capaces de ver un montón de fierros mezclados con maleza y galpones viejos. En el centro de esa inmensa e interminable historia de ninguneo y desprecio, los trabajadores y cooperativistas esperan y esperan que alguna vez, alguien, por poco que sea, cumpla una mínima promesa.

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