jueves 27 de febrero de 2020 - Edición Nº2832
Infonoroeste » Regionales » 22 ene 2020

OPINION

Por esas putas costumbres

Por Marcelo Elías *


 

Por esa puta costumbre de andar culpando al pasado

Forzamos la realidad a base de relato, o mentimos para justificarnos.

De paso, aprovechamos para cultivar  la puta costumbre de gobernar en emergencia.

En Buenos Aires el nuevo gobernador altera groseramente la realidad. Su planteo sobre la situación financiera heredada no tiene bases sólidas, sus afirmaciones sobre la imposibilidad de cumplir los compromisos, tampoco.

La Gobernadora Vidal le dejó en caja el dinero suficiente para enfrentar el pago de Salarios y el  medio aguinaldo, no sucedió en el 2015. Kicillof,  no tuvo que pedir auxilio financiero a la Nación. A esto se agrega  el crédito abierto en el Banco Provincia y capacidad de endeudamiento. Esto último corroborado por su pedido de endeudamiento de casi 70000 millones de pesos avalado por la legislatura.

Tampoco es real la emergencia sanitaria, ni mucho menos la falta de dosis para la vacunación requerida. Ninguna cifra estadística la acredita. Recordamos que se renovaron y equiparon las guardias de 53 hospitales públicos, a lo que debemos sumar que el SAME llego a más de 100 municipios.

La mentada crisis de infraestructura en educación es a todas luces una gran mentira, que pretende ser documentada  por su anuncio de un “pequeño plan” de 800 millones de pesos para intervenir en 818 escuelas.

Vale aclarar que desde el 2016 al 2019 se realizaron intervenciones en 3700 edificios escolares, 757 fueron obras de gestión,  sextuplicando por año lo realizado entre el 2010  el 2015. A estas cifras debemos sumar  3000 pequeñas obras de las llamadas de verano.

Estas cifras desmienten al gobernador.

Creo que con estos pequeños ejemplos certificamos esta puta costumbre.

La otra, la de las emergencias, se verifica con toda su fuerza en el orden nacional.

En pocos días el oficialismo la convirtió en ley, reinstalando los súper poderes.

La suerte no seguirá acompañando a las administraciones provinciales, vuelven el látigo y la chequera, o en el mejor de los casos la arbitrariedad en el manejo de distribución de fondos y obras.

Castigados  los jubilados, el Ministro Cafiero afirmo: daremos aumentos de suma fija hasta que tengamos una nueva fórmula de ajuste, o sea, haremos lo que nos plazca.

No muy tranquilos estarán los trabajadores, se terminaron las cláusulas gatillo y  en él mientras tanto vamos con sumas fijas. Esto de  acuerdo a necesidades fijadas por el PE, muchas en línea con el denostado FMI.

El sector agropecuario  y  toda la cadena agroalimentaria, proveedores de dólares tan  necesarios para nuestras finanzas, tampoco tiene certeza sobre las reglas del juego,  depende de los funcionarios.

Y para que no se sienta “discriminado” el sector de la inteligencia y tecnología, proveedor de más de 7000 millones de dólares   a nuestra balanza comercial y generador de miles de empleos acaba de recibir “una medida de emergencia”.

En éste caso el decretazo suspende un régimen legal aprobado por unanimidad en la Cámara de Diputados.

En el comercio externo vuelven los controles sin reglas claras a muchas importaciones, algunas, muy necesarias se ven afectadas por el impuesto “solidario” al dólar.

Algunos, de muchos, ejemplos para traer a la memoria al gran Cacho Castaña. En este caso en plural.

Por esas putas costumbres.

 

 Ex diputado provincial y actual dirigente radical de Bragado 

 

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