miércoles 28 de julio de 2021 - Edición Nº3349
Infonoroeste » Regionales » 13 mar 2021

Opinión

Crisis política por falta de liderazgo en Junín

Escribe Oscar Farías. Dirigente peronista-FdT.


He leído los diferentes portales de la ciudad de Junín, la opinión de particulares en las redes sociales y he comprobado in situ el reclamo de los obreros y empleados municipales, del frigorífico, así como también la constante demanda de los trabajadores de la economía popular y la lucha por la devolución del trabajo a los cooperativistas del predio ferroviario que el Estado puso en valor en el gobierno de Cristina Kirchner. 

Todos estos hechos tienen un denominador común: la falta de gestión y de visión estratégica de un señor que llegó de la mentirosa “no política” con el título de contador y en vez de gobernar el municipio lo está gerenciando bajo la mirada Macri – Bullrich – Vidal sin la sensibilidad social que tiene que tener un político para acercamiento y proximidad a la gente del pueblo.

Durante sus primeros cuatro años de desgobierno no tuvo una sola obra de infraestructura que apuntara para el desarrollo productivo e integral de la población. Generó con Vidal la peor crisis habitacional de la historia de Junín sin respuesta para los sectores medios y populares.

Nunca defendió un solo puesto de trabajo. Apenas una obra necesaria cloacal para algunos barrios con una demora sustancial e inconclusa de un modo general. Eso sí, aumentó ferozmente las tasas municipales y pagó los peores salarios de la historia.

En el 2020, todo lo hecho provino de recursos que bajaron la Provincia o el Estado u operaciones ministeriales, tal es el caso de Mario Meoni, que monitoreó recursos y trabajo para la COOTTAJ y elaboró un plan de salvataje para la clínica IMEC, sosteniendo un emprendimiento de salud y puestos de trabajo.

En esta crisis económica generada por la pandemia, Petrecca, hizo poco y nada desde el municipio, manifestándose de una tibieza sin precedentes. Si no fuera por la intervención estatal que evitó saqueos en los supermercados, que congeló tarifas, pagos de créditos, alquileres y combustibles,  que aumentó la AUH, que dio bonos para los jubilados, que pagó el 50% de los sueldos a los trabajadores de la PYMES y de grandes empresas, el desgobierno de Petrecca se hubiera caído a pedazos por no tener bases sólidas de mandato social.

Los trabajadores de la cultura no cayeron al precipicio porque el gobierno de Axel Kicilliof les tiró una cuerda para que no se estrellaran, pero así mismo las dificultades para el sector cultural que depende del ejecutivo local son de extrema fragilidad. Ni hablar en educación que tiene el triste record de haber cerrado una escuela.

La pobre administración y la débil gestión provienen de una debilitada visión de lo que debería ser un proyecto estratégico para Junín a corto plazo teniendo en cuenta su ubicación geográfica, la proximidad de los puertos, la falta de una mirada integral con la UNNOBA y la incapacidad para elaborar un plan trascendental para los próximos 50 años.

Petrecca, merced a su carencia de mando político a hecho que Junín renunciara al liderazgo regional que siempre ostentó y lo sepultó bajo la lápida de una claudicación sin precedentes.

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