El radicalismo atraviesa un proceso de máxima tensión, en especial por la relación del bloque de Diputados con el Gobierno de Javier Milei. Incluso en el último tiempo hubo un puñado de diputados que se manifestaron abiertamente a favor del oficialismo, los denominados “radicales peluca”.
En esta situación está el bloque que conduce Rodrigo de Loredo, que además participó este miércoles de una reunión con el Gobierno y bloques aliados, situación que dejó a su bancada al borde del quiebre: 12 diputados se reunieron y armaron un espacio propio. El bloque nuevo no tiene nombre aún, pero sí un presidente: Pablo Juliano
De esta manera, de los 33 legisladores que tiene hasta ahora la UCR en Diputados, quedarán 2 bancadas, una de 12 referenciada en Lousteau y Manes; y los 21 que quedarían bajo la presidencia de Rodrigo de Loredo. De momento, los radicales libertarios no se irían.
En esta línea, la crisis nacional de radicalismo tendrá su batalla en la provincia. Los bloques ya rotos mantendrán su disolución y preparan un embate en los diferentes órganos partidarios. “Nadie se quiere quedar sin el sello radical, son ellos los que abandonaron las banderas”, acusan cerca de los Manes al sector de Maximiliano Abad de tener sintonía fina con los libertarios.
En "Futuro Radical" el análisis que hacen de la elección es que, si bien la junta partidaria les dio la derrota, sienten que el “verdadero perdedor fue Abad”. “Con el resultado de la elección, los afiliados vieron que el sistema Abad está acabado", cierran.