El presidente de la Sociedad Rural de Junín, Hernán Guibelalde, volvió a poner en agenda la situación hídrica en la provincia de Buenos Aires y se expresó en tornoa la continuidad de las obras pendientes del Plan Maestro del Río Salado, una deuda de más de dos décadas.
En declaraciones recientes, el dirigente señaló que uno de los puntos críticos es el dragado del tramo IV, que resulta indispensable para poder culminar el tramo V del proyecto. “Hubo algún tipo de articulación entre Nación y provincia a lo largo de estos 20 años que llevamos esperando la obra completa, lamentablemente. Algunos tramos los hizo la provincia y otros la Nación, y lo positivo al menos es que se trate el tema”, explicó.

Luego, describió la magnitud del problema: más de tres millones de hectáreas continúan anegadas e improductivas en la provincia, una situación que refleja la urgencia de planificar y ejecutar políticas de manejo del agua con mayor eficiencia. “El tema del agua aparece cada cinco o diez años y después parece que nadie se acuerda. Es positivo que se hable y ahora la Nación salió a anunciar obras pendientes en el Río Salado para las cuales existe un fondo hídrico que se recauda a diario”, advirtió.
El dirigente rural también vinculó los recientes anuncios de Nación con una lectura política del escenario electoral bonaerense: “Evidentemente el gobierno tomó nota de lo que ocurrió en las elecciones de la provincia de Buenos Aires y si en dos años no había hecho obras, ahora entendieron que necesitaban cambiar algo con obras que son fundamentales”.
Guibelalde recordó además que desde la entidad y junto a productores ya habían gestionado ante distintas instancias oficiales, como el comité de cuenca y la Defensoría del Pueblo, para reclamar el dragado y la implementación de un protocolo de manejo de compuertas. Sin embargo, expresó su frustración por la falta de respuestas: “Después empieza a llover y a entrar agua por todos lados y comienza la urgencia”.