El vicepresidente de la Sociedad Rural de Junín, Gustavo Frederking, destacó en diálogo con INFONOROESTE el buen estado general de los cultivos en el distrito y expresó expectativas favorables de cara a la próxima cosecha gruesa, impulsadas por un régimen de lluvias adecuado y el buen desarrollo tanto del maíz como de la soja.
“Los cultivos vienen muy bien, estamos con mucha expectativa de lo que será la cosecha en nuestros campos”, señaló Frederking, al tiempo que aclaró que en el caso del maíz de primera “faltaría un poco de agua para el llenado de granos, pero ya está definido y con una calidad muy buena”.
No obstante, el dirigente rural pidió cautela hasta que las máquinas ingresen a los lotes. “En el campo hasta que no entra la cosechadora no se puede cantar victoria, porque hemos tenido sorpresas de todo tipo, como viento o granizo”, advirtió, aunque remarcó que “el pronóstico es muy bueno”.

En cuanto a la soja, Frederking explicó que aún resta un largo tramo del ciclo, pero resaltó el excelente desarrollo que muestran los cultivos. “Todavía no está nada definido, falta bastante, pero viene un desarrollo espectacular y en líneas generales hay soja muy buena”, afirmó.
RÉGIMEN DE LLUVIA FAVORABLE EN ENERO
Uno de los factores clave para este escenario positivo fue el comportamiento de las lluvias durante enero. Según precisó, en Junín se registraron alrededor de 85 milímetros, distribuidos en varios eventos de baja intensidad. “Eso es muy importante, porque si esa cantidad cae de golpe queda mal distribuida. En cambio, las lluvias chicas ayudaron a que los cultivos se desarrollen muy bien”, explicó.
Al comparar la situación regional, Frederking indicó que en distritos vecinos como Pergamino y Lincoln las precipitaciones fueron menores, mientras que en 9 de Julio se registraron anegamientos que incluso impidieron la siembra en algunos sectores. “Junín está a pedir”, sintetizó.
MÁS PRODUCCIÓN
Finalmente, el vicepresidente de la Sociedad Rural vinculó estas buenas expectativas con el reciente desempeño del trigo, que cerró una campaña récord. “Venimos de una súper cosecha de trigo que rompió todos los pronósticos, con 28 millones de toneladas cuando el máximo histórico había sido de 20,5 millones”, recordó.
“Esto demuestra que cuando al campo no se lo mira solo como una caja para recaudar cuando las cuentas no cierran, el campo siempre responde”, concluyó Frederking.