A partir de un balance realizado durante 2025, el Gobierno de Junín informó que el Dispositivo de Protección Integral (DPI), destinado a la atención de mujeres en situación de violencia por razones de género y familiar, registró aproximadamente 30 ingresos a lo largo del año, consolidándose como una herramienta clave dentro de las políticas públicas locales.
El DPI funciona en la ciudad desde 2021 y brinda alojamiento, contención y acompañamiento integral a mujeres que atraviesan situaciones de alto riesgo y que no cuentan con una red familiar o comunitaria que pueda garantizar su resguardo, en muchos casos junto a sus hijos e hijas.
Según se indicó desde la Dirección de Violencia Familiar y Políticas de Género, el ingreso al dispositivo se realiza tras una evaluación técnica previa, donde se analiza el nivel de riesgo y la posibilidad de protección externa. La denuncia judicial es un requisito indispensable, ya que permite la implementación de medidas cautelares para garantizar la seguridad de las víctimas.
El dispositivo opera los 365 días del año, las 24 horas, cuenta con operadoras permanentes, equipo técnico interdisciplinario, guardia policial y sistemas de seguridad, y articula con distintas áreas municipales para atender no solo la situación de violencia, sino también aspectos vinculados a la salud, lo social y lo psicológico.
Desde el Municipio señalaron que durante el último año se avanzó en el fortalecimiento del equipo profesional, con la incorporación de nuevos perfiles, y en una reconfiguración del funcionamiento del DPI, con el objetivo de profundizar los abordajes integrales y proyectar líneas de trabajo para 2026.
Entre los ejes previstos se destacan propuestas orientadas a la inserción sociolaboral, talleres de formación, cursos profesionalizantes y la continuidad del acompañamiento una vez finalizada la estadía en el dispositivo, con el objetivo de fortalecer los proyectos de vida de las mujeres.
Asimismo, se anunció la incorporación de programas destinados a niñas, niños y adolescentes que ingresan junto a sus madres, garantizando derechos como el juego, la recreación y el acompañamiento integral.
Desde el Gobierno local remarcaron que el DPI no funciona únicamente como un espacio de resguardo ante situaciones de violencia, sino como una política pública sostenida que busca intervenir de manera temprana, acompañar en el tiempo y ampliar la presencia territorial, articulando con organizaciones comunitarias y otros efectores del sistema.