La intendenta de 9 de Julio, María José Gentile, se refirió a la compleja situación económica que atraviesa el Municipio, marcada por una elevada deuda que mantienen los vecinos en concepto de tasas municipales y que supera los 5.700 millones de pesos, lo que representa más del 15% del presupuesto aprobado para 2026, estimado en más de $37.500 millones.
Según detalló la jefa comunal, la mayor parte de la deuda corresponde a la tasa de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL), con cerca de $3.000 millones acumulados a lo largo de varios años. “Esto impacta directamente en la calidad de los servicios, en la logística diaria, en la posibilidad de renovar el parque automotor y de encarar nuevas obras”, explicó, marcando las consecuencias concretas que tiene la morosidad sobre la gestión municipal.
En ese sentido, Gentile señaló que el Municipio viene implementando planes de pago y moratorias, con una mirada sensible frente al contexto económico general. En particular, mencionó la situación de jubilados, personas con discapacidad y productores afectados por contingencias climáticas. No obstante, remarcó la necesidad de avanzar hacia una mayor corresponsabilidad ciudadana.
“El Estado municipal no es algo ajeno; lo hacemos entre todos. Las obligaciones también se reflejan en los servicios que recibe cada vecino”, sostuvo la intendenta, en un mensaje con fuerte contenido político en medio de un escenario económico restrictivo para los gobiernos locales.
Gentile fue clara al describir los límites financieros de la administración municipal: “El municipio no tiene la maquinita de hacer dinero; administra lo que recibe de los contribuyentes”, afirmó. En esa línea, agregó que existen deudas de vieja data y precisó que la correspondiente a la Red Vial ya supera los $1.300 millones.