El intendente de Junín, Juan Fiorini, dejó inaugurado el período ordinario de sesiones del Concejo Deliberante con un discurso de fuerte contenido político, donde defendió el modelo de gestión local, puso el foco en la autonomía municipal y anunció una batería de obras y medidas para 2026 en un contexto nacional de retracción de recursos.
Ante el cuerpo legislativo, funcionarios y representantes institucionales, el jefe comunal planteó que Junín transita “un segundo tiempo de gestión” apoyado en diez años de orden administrativo, equilibrio fiscal y planificación estratégica. “No partimos de cero. Partimos de una ciudad ordenada, con cuentas claras y capacidad de seguir haciendo”, sostuvo.
Uno de los ejes centrales del mensaje fue la decisión de sostener la obra pública con fondos municipales ante la paralización de programas nacionales y la falta de nuevos convenios provinciales. En ese marco, anunció la ejecución de 70 nuevas cuadras de asfalto y 150 de cordón cuneta, además de ampliaciones de redes de agua y cloacas en distintos barrios.

También confirmó la continuidad del plan de mejoramiento de espacios públicos, intervenciones en plazas, iluminación LED y el inicio de una transformación integral de la ribera del Río Salado, proyecto que calificó como “estratégico para el desarrollo urbano y turístico”.
En materia de infraestructura institucional, anticipó la construcción de una nueva sede de Bomberos en el sector este de la ciudad, “del otro lado de la vía”, con el objetivo de mejorar los tiempos de respuesta ante emergencias.
Fiorini volvió a ubicar la seguridad como una de las principales demandas vecinales y ratificó la decisión de ampliar el sistema de videovigilancia. Actualmente la ciudad supera las 750 cámaras y el objetivo es llegar a 1.000 en 2027, incorporando además inteligencia artificial aplicada al monitoreo.
Destacó también la articulación con fuerzas policiales, la inversión en móviles y el fortalecimiento del Centro de Operaciones y Monitoreo, al que definió como “una herramienta clave en la prevención”.
En el plano económico, el intendente anunció la construcción de una quinta planta de gas para el Parque Industrial, ampliando la capacidad energética para nuevas radicaciones. Asimismo, adelantó una nueva línea de créditos para pymes y comercios locales, orientada a sostener el empleo y acompañar la actividad privada.
“El Estado no está para poner trabas, está para generar condiciones”, afirmó, en un mensaje alineado con la simplificación administrativa y la promoción de inversiones.
En educación, confirmó la continuidad del boleto estudiantil gratuito y la ampliación de la Escuela de Robótica, apuntando a consolidar un perfil de ciudad vinculada a la innovación y la formación tecnológica.
En salud, anunció mejoras en centros de atención primaria, inversión en equipamiento y el fortalecimiento del abordaje en salud mental, área que —según remarcó— “requiere cada vez más presencia del Estado local”.
También ratificó la continuidad de programas sociales orientados a la inclusión y el acompañamiento de sectores vulnerables, en un escenario económico complejo.
En el tramo más político del discurso, Fiorini reclamó mayor autonomía para los municipios y cuestionó la discrecionalidad en la asignación de recursos. “Cada obra que hacemos es con el aporte de los vecinos y una administración responsable. Eso nos da independencia para decidir”, expresó.
Sobre el cierre, convocó al diálogo y al trabajo conjunto en el Concejo Deliberante, aunque dejó en claro que el rumbo de la gestión no cambiará. “No prometemos milagros. Prometemos trabajo, planificación y continuidad. Construir sobre lo construido es la mejor garantía para que Junín siga creciendo”, concluyó.
El mensaje dejó planteado un año legislativo atravesado por debates sobre recursos, prioridades y modelo de ciudad, en un escenario político que comienza a proyectarse hacia el próximo turno electoral.