El senador provincial Pablo Petrecca, presidente del bloque del PRO en la Legislatura bonaerense, presentó un proyecto de ley para declarar esencial el servicio educativo en todo el territorio de la Provincia de Buenos Aires.
La iniciativa, acompañada por la totalidad del bloque, busca garantizar la continuidad, regularidad y calidad del servicio educativo, estableciendo un marco legal que permita sostener el dictado de clases incluso en situaciones de conflicto que puedan afectar el desarrollo del ciclo lectivo.
El proyecto establece que, ante escenarios que interrumpan o pongan en riesgo las clases, la autoridad de aplicación deberá asegurar prestaciones mínimas obligatorias en las escuelas.
Entre ellas se incluyen la apertura de los establecimientos educativos, la presencia de personal directivo y docente suficiente para el dictado de clases, la continuidad del servicio alimentario escolar, el mantenimiento del servicio de limpieza y la continuidad del transporte escolar rural.
Según explicó Petrecca, el objetivo es poner en el centro del debate el derecho de los estudiantes a aprender.
“La educación no puede apagarse cada vez que el sistema entra en conflicto. Los debates deben darse siempre con los chicos en el aula”, sostuvo.
El legislador aclaró que el proyecto no busca limitar el derecho de huelga de los trabajadores de la educación, sino garantizar un equilibrio entre los distintos derechos involucrados.
En ese sentido, destacó el rol de los docentes dentro del sistema educativo. “Los docentes son el corazón de la escuela. Su vocación y compromiso son el pilar del sistema educativo y su tarea debe ser reconocida con condiciones laborales adecuadas y salarios dignos”, afirmó.
No obstante, advirtió que el sistema educativo bonaerense enfrenta tensiones estructurales que muchas veces terminan impactando en la continuidad de las clases.
“Cuando el sistema queda atrapado en una lógica de confrontación permanente, los chicos quedan en el medio. Y la escuela no puede convertirse en rehén de disputas sectoriales que se repiten todos los años”, señaló.
Finalmente, Petrecca planteó que la educación necesita mayor previsibilidad institucional y reglas claras para evitar que los conflictos se traduzcan sistemáticamente en suspensión de clases.
“La educación pública se defiende con hechos. Defenderla es garantizar que la escuela esté abierta, que los docentes puedan enseñar y que los chicos puedan aprender”, concluyó.