El intendente de General Viamonte, Franco Flexas, encabezó la apertura de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante con un extenso discurso en el que repasó la gestión 2025, describió el complejo contexto económico y cuestionó tanto al Gobierno nacional como al provincial por la falta de recursos que —según sostuvo— termina impactando en las finanzas municipales.
Durante su exposición, el jefe comunal señaló que el último año fue “muy difícil de transitar” por el impacto de la recesión, aunque remarcó que el municipio logró sostener servicios y avanzar con distintas obras gracias al orden administrativo.
Entre los trabajos mencionados se encuentran la refacción de la Escuela de La Delfina, la incorporación de luminarias LED, mejoras en caminos rurales, ampliaciones en infraestructura educativa y sanitaria y la compra de equipamiento para el hospital municipal.
Uno de los ejes centrales del discurso fue el sistema de salud local. Flexas detalló que durante 2025 el municipio destinó cerca de 495 millones de pesos a medicamentos e insumos y cuestionó el nivel de cobertura de las obras sociales.
En ese sentido, apuntó contra PAMI y IOMA. “Ni PAMI ni IOMA nos pagan lo que corresponde. A las clínicas privadas les pagan más por el mismo servicio y al sistema público mucho menos”, afirmó.
El intendente también dedicó parte de su discurso a describir lo que consideró un traslado de responsabilidades desde otros niveles del Estado hacia los municipios. Según indicó, el distrito destinó más de 1.260 millones de pesos a programas, servicios o gastos que originalmente corresponden a la Provincia, como seguridad, transporte escolar para estudiantes con discapacidad, mantenimiento de escuelas, programas sociales o cuestiones vinculadas a la justicia.
“En todas las crisis siempre se le pide ayuda al municipio. Y al primero que dejan de pagarle es al municipio”, sostuvo.
Flexas advirtió además sobre la caída de los ingresos. Según explicó, la coparticipación provincial registró una baja del 20% en términos reales en la comparación interanual, lo que complica las cuentas de los distritos del interior, donde esos fondos representan entre el 75% y el 85% del presupuesto.
En otro tramo de su discurso se refirió al conflicto que el año pasado mantuvo el municipio con productores rurales tras las intensas lluvias que afectaron los caminos del distrito. El intendente señaló que la comuna destinó 400 millones de pesos para sostener la tasa vial y realizar trabajos rurales, mientras que los aportes posteriores de Nación y Provincia para atender la emergencia fueron menores.
También cuestionó el clima de confrontación política que se observa a nivel nacional y llamó a moderar el tono del debate público. “La violencia verbal antecede a la violencia física. El fanatismo no tiene razones”, afirmó, al tiempo que citó al ex presidente Raúl Alfonsín y propuso que el nuevo edificio del Concejo Deliberante lleve su nombre.
Finalmente, el jefe comunal defendió el rol del Estado municipal en la vida cotidiana de las comunidades. “Los municipios no pueden enfermarse. Aunque estén en crisis, tienen que seguir funcionando todos los días porque están al lado de la gente”, concluyó antes de declarar formalmente inaugurado el período de sesiones ordinarias 2026.
