El proceso de concesión al sector privado de varios corredores de rutas nacionales comenzó a generar cuestionamientos en el interior bonaerense. Uno de los principales planteos apunta a que los nuevos pliegos prevén la incorporación de más estaciones de peaje, pero no establecen obras estructurales para ampliar la capacidad de circulación.
Según expuso una nota del periodista Diego Cabot para el diario La Nación. "el esquema que impulsa el Gobierno nacional contempla la concesión de 14 corredores viales troncales —a los que se suman otros dos ya adjudicados— y habilita la instalación de 50 nuevas estaciones de peaje en distintos puntos del país".
"Actualmente el sistema de rutas nacionales cuenta con 39 cabinas de cobro distribuidas en 10 tramos. Con el nuevo modelo, el número de peajes crecería de manera significativa, aunque las obras previstas se limitarían principalmente a tareas de mantenimiento para garantizar condiciones de transitabilidad", agrega.
Las nuevas licitaciones de rutas nacionales suman peajes, pero no kilómetros de autopistas. La autovía de las rutas 5 y 7, afuera!
— Silvina Vaccarezza (@SilVaccarezza) March 13, 2026
Los argentinos necesitamos rutas más seguras, más obras y más infraestructura. Qué país puede crecer sin la inversión necesaria? @madorni…
La situación impacta de manera directa en corredores clave que atraviesan el interior bonaerense, entre ellos la Ruta Nacional 5 y la Ruta Nacional 7, dos trazas fundamentales para el tránsito de cargas y la conexión productiva de la región.
En el denominado Tramo Pampa, que incluye la Ruta 5, se prevé pasar de las tres estaciones de peaje actuales —Olivera, 9 de Julio y Trenque Lauquen— a sumar dos nuevas, ubicadas en Gorostiaga y Lonquimay, además de la relocalización de otras cabinas.
En tanto, el Tramo Mediterráneo, que recorre la Ruta 7 desde Luján hasta el límite con San Luis, también incorporaría nuevos puntos de cobro. A las estaciones existentes en Villa Espil, Junín y Vicuña Mackenna se agregarían otras cuatro: Tres Sargentos, Rufino, Laboulaye y Malena.
La nota de La Nación, expresa, además que "según los pliegos, las intervenciones obligatorias para los concesionarios se concentran en trabajos de repavimentación, mejoras de banquinas y algunas obras puntuales como accesos o pasarelas peatonales. Sin embargo, no se contemplan ampliaciones de carriles ni proyectos de autovía que permitan reducir los riesgos de accidentes en rutas de alto tránsito".
En ese contexto, la diputada provincial de la Cuarta Sección Electoral, Silvina Vaccarezza, cuestionó el esquema de licitación y advirtió que las principales obras esperadas por la región quedaron fuera del plan.
“Las nuevas licitaciones de rutas nacionales suman peajes, pero no kilómetros de autopistas. La autovía de las rutas 5 y 7 quedó afuera”, expresó la legisladora.
Además, remarcó la necesidad de avanzar con inversiones que mejoren la seguridad vial y acompañen el desarrollo del interior. “Los argentinos necesitamos rutas más seguras, más obras y más infraestructura. ¿Qué país puede crecer sin la inversión necesaria?”, planteó.
Mientras avanza el proceso de concesión, el debate sobre el futuro de la infraestructura vial vuelve a instalarse en distritos del interior, donde desde hace años se reclama la transformación en autovía de rutas que concentran un alto volumen de tránsito.