Docentes de universidades públicas de todo el país iniciaron este lunes un paro nacional de una semana, una medida de fuerza que afectará el dictado de clases y distintas actividades académicas en el sistema universitario.
La protesta fue definida por el congreso de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu), en el marco de un plan de lucha que incluye nuevas semanas completas de cese de actividades y una movilización federal universitaria prevista para abril.
El reclamo central de los gremios apunta al cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y a una recomposición salarial para los trabajadores del sector. Desde las organizaciones sindicales sostienen que los ingresos de los docentes perdieron poder adquisitivo frente a la inflación y advierten que la situación presupuestaria de las universidades continúa siendo crítica.
Desde el sector gremial también advirtieron que el conflicto podría profundizarse durante el semestre si no se reabren las paritarias y si avanza en el Congreso una eventual modificación del esquema de financiamiento universitario.
En ese marco, se anticipó que el próximo 23 de abril se realizará una marcha federal universitaria, que buscará volver a movilizar a docentes, estudiantes y autoridades en defensa del sistema universitario público.
La convocatoria será coordinada por el Frente Sindical Universitario junto con organizaciones estudiantiles, con el objetivo de replicar la masividad de las protestas que el sistema universitario protagonizó durante los primeros años del gobierno de Javier Milei.