La visita del vicepresidente de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz, a la ciudad de Junín estuvo marcada por la polémica y un fuerte clima de tensión, que obligó a modificar el lugar previsto para su reconocimiento como Visitante Ilustre de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires.
Aunque inicialmente se había anunciado la suspensión del acto en el Rectorado por “cambios de agenda”, finalmente la distinción se concretó en el auditorio del Colegio de Abogados, donde el magistrado también brindó una charla sobre “precedente jurisprudencial”. La decisión respondió, según trascendió, a cuestiones de seguridad ante manifestaciones de rechazo.
El rector Guillermo Tamarit fue el encargado de entregar el reconocimiento en mano, en un contexto atravesado por un importante operativo policial y luego de que se descartara la realización en el Salón de la Democracia, tal como estaba previsto originalmente.
La reubicación del acto se dio tras la aparición de cartelería y expresiones de repudio en los accesos a la ciudad, impulsadas por sectores del peronismo local. Desde el Partido Justicialista de Junín, alineado con el kirchnerismo, cuestionaron duramente la distinción al juez.
En un comunicado, dirigentes justicialistas vincularon a la Corte Suprema con una presunta persecución judicial contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, y consideraron “agraviante” el reconocimiento. “Se trata de decisiones que han consolidado un esquema de judicialización de la política”, señalaron.
El episodio generó un clima de hostilidad que derivó en cambios sobre la marcha en la organización del evento. Si bien desde la universidad se argumentó que la suspensión inicial obedecía a compromisos institucionales del rector, el traslado del acto fue interpretado como una medida para evitar las protestas.
Finalmente, Rosenkrantz pudo desarrollar su actividad en el Colegio de Abogados sin inconvenientes, aunque no completó el itinerario previsto en el ámbito universitario.
Durante la actividad, también participó el director de la Escuela de Ciencias Económicas y Jurídicas, Pablo Petraglia, quien acompañó la entrega de la distinción.
Desde la UNNOBA destacaron la trayectoria de Rosenkrantz como jurista, académico y miembro del máximo tribunal, con antecedentes en la asesoría jurídica del gobierno de Raúl Alfonsín, su labor docente en universidades nacionales e internacionales y su participación en organismos vinculados al derecho y los derechos civiles.
De este modo, el reconocimiento se concretó en un escenario atravesado por la tensión política, donde la decisión institucional quedó en el centro del debate local.