El ingreso de agua del río Quinto volvió a poner en alerta a la región noroeste bonaerense, con foco en General Villegas como punto clave de entrada al sistema hídrico provincial.
En los últimos días, autoridades municipales de Villegas y Trenque Lauquen, junto a referentes del sector agropecuario, comenzaron a seguir de cerca la evolución del caudal que baja desde Córdoba y San Luis, en un contexto marcado por lluvias intensas en esas zonas.
El punto crítico se ubica al sur de la Ruta Nacional 188, entre Banderaló y Villa Sauze, donde el agua comienza a ingresar a territorio bonaerense y luego deriva hacia distintos afluentes, con impacto potencial en localidades como Sansinena y el sistema de la laguna Cuero de Zorro.
Por ahora, el escenario en Trenque Lauquen se mantiene bajo control. Así lo explicó Bernardo Costas, integrante del Comité de Cuenca y referente de la Sociedad Rural local, quien llevó tranquilidad aunque sin descuidar el monitoreo. “Las lagunas aún están bajas y el río Quinto prácticamente no está ingresando”, señaló.
Sin embargo, el dato que sigue generando preocupación está aguas arriba. En Córdoba se registraron precipitaciones de hasta 180 milímetros en los últimos días, lo que podría modificar el comportamiento del sistema en el corto plazo.
“Hoy no estamos en una situación complicada, pero hay que estar atentos”, resumió Costas, marcando el clima que predomina en la región: sin emergencia, pero con vigilancia permanente.
El funcionamiento de los canales y lagunas será determinante en las próximas semanas. Según indicaron, actualmente no presentan circulación significativa, lo que ayuda a amortiguar cualquier ingreso repentino de agua.
En paralelo, se activaron herramientas de seguimiento más sistemáticas. Desde enero, la Autoridad del Agua junto al municipio implementaron una aplicación que permite registrar con imágenes el estado de lagunas y canales, generando un historial que facilita la toma de decisiones.
En una región atravesada históricamente por crisis hídricas, el comportamiento del río Quinto es una variable sensible. Cada crecida en provincias vecinas reactiva el recuerdo de episodios críticos y obliga a los distritos a anticiparse.
Por ahora, el sistema responde. Pero el foco sigue puesto en lo que ocurra aguas arriba. Porque en el noroeste bonaerense, cuando el agua avanza desde Córdoba, el margen de reacción siempre es limitado.