El gobierno de Junín confirmó que el intendente Juan Fiorini no participará de la reunión convocada por el gobernador Axel Kicillof con jefes comunales bonaerenses, y dejó en claro que la decisión responde a diferencias políticas sobre el eje del encuentro.
El encargado de fijar la postura fue el secretario general del municipio, Manuel Llovet, en diálogo con En Voz Alta por FM Kiss 99.3, quien cuestionó el planteo de la convocatoria y apuntó directamente contra el enfoque que, según sostuvo, busca poner el debate en la política económica nacional.
“No va por esto”, afirmó, y agregó: “Si querés invitar a los intendentes, hablemos de la ciudad de Junín, de las escuelas, de la policía, de las obras que necesitamos”.

En esa línea, el funcionario fue más allá y marcó el límite político de la gestión local: “No de las consecuencias económicas del gobierno de Milei. ¿Qué tienen que hablar los intendentes con el gobernador de eso?”, planteó.
La definición expone una postura clara del municipio, que busca correrse de la discusión planteada por la Provincia y reencauzar el vínculo institucional hacia temas de gestión concreta.
El planteo no es aislado. Se inscribe en una tensión más amplia entre algunos municipios gobernados por la oposición y la administración provincial, en un contexto donde la discusión por el impacto del ajuste nacional empieza a cruzar la agenda política.
Mientras otros intendentes —incluso de distintos espacios— decidieron participar del encuentro para plantear la situación financiera de sus distritos, en Junín optaron por marcar distancia y rechazar el marco del debate.
Desde el entorno de Fiorini sostienen que el diálogo con la Provincia debe centrarse en demandas concretas y no en discusiones políticas de alcance nacional, una posición que también funciona como señal hacia su propio electorado.