En un encuentro cargado de preocupación y definiciones políticas, el gobernador bonaerense Axel Kicillof encendió alarmas este jueves ante intendentes oficialistas y de la oposición al advertir sobre “el agravamiento” de la situación fiscal en la provincia, al tiempo que responsabilizó al rumbo económico del presidente Javier Milei.
La reunión se realizó en el Salón Dorado de la Gobernación, en La Plata, con la participación de unos 55 jefes comunales. Allí, el mandatario provincial fue directo: “Estamos ante una verdadera catástrofe”, afirmó, y reconoció que “las noticias no son buenas”, ya que lejos de estabilizarse, la situación económica “se ha agravado” desde comienzos de año.
El diagnóstico oficial combina caída de la actividad económica, menor recaudación y, en consecuencia, una reducción de los fondos coparticipables que reciben tanto la Provincia como los municipios. En ese marco, Kicillof dejó una advertencia clara: el escenario inmediato es de mayor deterioro.
Antes de su intervención, el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, presentó un informe técnico ante los intendentes. Allí detalló que la recaudación nacional acumula siete meses de caída y que los recursos tributarios que llegan a la Provincia son hoy un 9% inferiores a los de 2023. “Estamos haciendo los mayores esfuerzos por cumplir, pero la situación es compleja y se agrava mes a mes”, señaló.
Kicillof profundizó el tono político al sostener que existe un “intento del gobierno nacional de trasladar la crisis a las provincias y los municipios” para sostener el superávit fiscal. En esa línea, habló de “confiscación de recursos” por deudas impagas y cuestionó lo que definió como “retiro” del Estado nacional de áreas clave.
“Nos quieren poner en condición mendicante”, graficó el gobernador ante los intendentes.
En paralelo al diagnóstico, el mandatario bonaerense buscó llevar una señal de alivio a los distritos. Anunció que la Provincia coparticipará todos los recursos que eventualmente logre recuperar a través de los juicios en curso contra el Estado nacional ante la Corte Suprema.
Se trata de seis demandas por deudas que, en conjunto, ascienden a unos 16 billones de pesos. De concretarse fallos favorables, los municipios recibirían el 16% de esos fondos.
La medida, sin embargo, tendrá una condición institucional: cada Concejo Deliberante deberá aprobar la adhesión al mecanismo para poder acceder a esos recursos.
Además, Kicillof aseguró que hará “todo lo posible” para cumplir en tiempo y forma con el Fondo de Emergencia y Fortalecimiento de la Inversión Municipal, cuya primera cuota vence el 30 de abril.
El encuentro tuvo mayoría de intendentes peronistas, especialmente alineados con el Movimiento Derecho al Futuro, el espacio interno que responde al gobernador. También hubo presencia de algunos dirigentes cercanos a La Cámpora, como Julián Álvarez.
Por el lado de la oposición, participaron intendentes radicales encabezados por Maximiliano Suescún, presidente del Foro de Intendentes Radicales. En la previa, el espacio difundió un documento en el que respaldó el reclamo de la Provincia por mayores recursos, aunque pidió mejorar la gestión en áreas sensibles como educación, salud, seguridad, IOMA e IPS.
En contraste, no hubo presencia de intendentes del PRO.