La situación en la Ruta Nacional 5 suma nuevos factores de preocupación, en un contexto marcado por el incremento del tránsito pesado y la falta de infraestructura acorde.
Según detalló Silvia González, presidenta de la organización Estrellas Amarillas de Bragado, la habilitación de bitrenes a nivel nacional y el crecimiento de la actividad vinculada a Vaca Muerta impulsaron un fuerte aumento en la circulación de camiones.
De acuerdo a los datos aportados, el tránsito diario pasó de unos 500 a cerca de 2000 vehículos de gran porte, sin que ese incremento haya sido acompañado por controles ni mejoras en la infraestructura.
En ese sentido, González advirtió sobre la reducción de herramientas clave para la fiscalización, como la menor cantidad de balanzas para controlar el peso de los camiones, menos móviles de asistencia y la falta de operativos sostenidos.
A este escenario se suma la paralización de obras en tramos estratégicos, como el que une Chivilcoy con Mercedes, donde incluso se registraron despidos y maquinaria detenida.
Desde la organización señalaron que la combinación de mayor circulación, desregulación y recorte de recursos profundiza el riesgo en una ruta que ya presenta niveles elevados de tránsito.
“Es una situación muy alarmante y angustiante”, expresaron, al tiempo que insistieron en la necesidad de retomar las obras, reforzar los controles y avanzar en una solución de fondo como la construcción de una autovía.