El noroeste bonaerense atraviesa una transformación sin precedentes en su matriz productiva. A través de una alianza estratégico-privada, las ciudades de Junín y Lincoln avanzan en la construcción de dos megaparques solares que no solo aliviarán la demanda del sistema eléctrico nacional, sino que posicionan a la región como referente de las energías renovables en la provincia de Buenos Aires.
El intendente Juan Fiorini, acompañado por el senador Pablo Petrecca y autoridades locales, recorrió las 50 hectáreas donde ya toma forma el parque Junín I. Ubicado a solo 4 km de la Avenida Circunvalación y de la localidad de Agustín Roca, este proyecto es fruto de un rumbo planificado que busca atraer inversiones de alto impacto tecnológico y ambiental.
"Estamos hablando de una inversión de 20 millones de dólares que genera movimiento en proveedores locales y fortalece nuestra matriz productiva", destacó Fiorini. El parque contará con 42.000 módulos solares bifaciales y una capacidad instalada de 20 MW, lo que permitirá evitar la emisión de 17.500 toneladas de CO2 al año.
En diálogo con Canal 10, la ingeniera ambiental y secretaria de Servicios Públicos, Perla Casella, brindó detalles sobre la eficiencia del proyecto: "Estos paneles no solo toman la radiación de arriba, sino que captan lo que refleja el suelo, optimizando la generación incluso en zonas como la nuestra"
Casella subrayó que, aunque la energía se inyecta al sistema nacional, el beneficio local es directo: "Tener energía limpia inyectándose en nuestra localidad es un beneficio enorme en épocas de alta demanda o complicaciones energéticas. Además, la obra hoy emplea a casi 120 personas de manera directa"
A pocos kilómetros, en el distrito de Lincoln, el avance es igualmente impresionante. El intendente Salvador Serenal recorrió el predio sobre la Ruta Provincial N° 50, donde se desarrolla el proyecto Lincoln I, también bajo la órbita de la empresa Genneia.
Con características técnicas similares al de Junín (20 MW de potencia y más de 42 mil paneles), este parque se suma a los que ya funcionan en Bayauca, Martínez de Hoz y El Triunfo. "Es un paso muy importante para que Lincoln se imponga como uno de los centros de generación de energía renovable más grandes de la provincia", afirmó Serenal, destacando la millonaria inversión privada que impulsa la transición energética local.
Ambos parques solares forman parte de un contrato de abastecimiento con CAMMESA por un período de 15 años. Esta "revolución solar" no solo soluciona problemas históricos de abastecimiento eléctrico (especialmente en nodos críticos cerca de parques industriales), sino que anima al sector privado a pensar en la generación distribuida.
Como bien señaló Casella, el desafío futuro es que este tipo de tecnologías lleguen a los hogares y las industrias: "Ojalá se pueda seguir avanzando para que las empresas se animen a generar su propia energía y aportarla a la red"