La preocupación por las amenazas de tiroteos y actos de violencia en establecimientos educativos de Junín y la región ha puesto en alerta máxima a las autoridades judiciales. El Fiscal General del Departamento Judicial de Junín, Juan Manuel Mastrorilli, analizó este fenómeno global que ha desembarcado en las aulas locales, impulsado por desafíos de redes sociales y una creciente subcultura digital.
Redes sociales y la subcultura del "True Crime"
Mastrorilli vinculó estas conductas con un fenómeno internacional denominado "True Crime Community" (Comunidad de Crímenes Verdaderos), que ha cobrado fuerza a través de series y documentales en plataformas como Netflix. "Existe una pirámide: en la base hay muchos jóvenes y adultos que interactúan con esta temática, pero en la cima hay personas que radicalizan simbologías y terminan llevando estos actos a la práctica, como los tiroteos escolares en Estados Unidos"
Aunque en Junín se realizaron allanamientos buscando armas en los domicilios de quienes emitieron las amenazas, el Fiscal aclaró que por ahora no se ha detectado una vinculación directa con redes criminales federales, como ocurrió en otros puntos del país, detalló el funcionario judicial en declaraciones a Canal 10 de Junín.
Cambio clave: Imputabilidad a los 14 años
Uno de los puntos más trascendentes de la entrevista fue el anuncio del cambio en la legislación penal juvenil que entrará en vigencia en septiembre. Actualmente, el sistema cuenta con filtros rígidos: solo son punibles menores de 16 a 18 años por delitos con penas mayores a dos años
"A partir de septiembre, la punibilidad pasará de los 14 a los 18 años y por cualquier tipo de delito. Esto es una facultad del Congreso de la Nación que repercutirá directamente en la provincia". Este cambio legislativo busca dar respuesta a la creciente participación de menores en delitos de intimidación pública.
El impacto en los compañeros: "Tienen miedo"
El Fiscal General desmitificó la idea de que estos mensajes sean simples bromas de adolescentes. "Nunca se trata como una chiquilinada o una estupidez por seguir un reto de TikTok. El delito de intimidación pública se configura porque genera un efecto real"
Mastrorilli destacó que el primer damnificado es el propio alumnado: "Vemos que los compañeros tienen miedo de ir a la escuela. No todos festejan estas situaciones; hay chicos que han manifestado su preocupación y temor ante estas intimidaciones" .