El estado de la Ruta Provincial 50 volvió a ponerse en el centro de la agenda legislativa. El diputado nacional Valentín Miranda se refirió a las gestiones que se vienen realizando para que la Provincia de Buenos Aires y la Nación coordinen la reactivación de las obras de repavimentación y mantenimiento en este corredor estratégico para el noroeste bonaerense.
Un reclamo histórico que no admite más demoras
Durante la entrevista en el programa #10N, Miranda recordó que la Ruta 50 es el nexo vital para el transporte de la producción agroindustrial y el movimiento diario de vecinos entre localidades como Lincoln, Carlos Tejedor y General Arenales (Ferré).
"Estamos pidiendo obras que ya estaban contempladas y que son fundamentales para la seguridad vial. No se trata solo de bacheo, sino de una intervención integral en tramos que hoy están intransitables", explicó el legislador.
El impacto de la parálisis en la obra pública
Miranda manifestó su preocupación por la falta de respuestas claras ante el freno de los giros presupuestarios. Señaló que la incertidumbre sobre el financiamiento está dejando proyectos a mitad de camino, lo que no solo afecta la conectividad, sino que incrementa los costos de reparación futura debido al deterioro acelerado del asfalto.
Peligro vial: El diputado subrayó que el mal estado de la ruta ha sido causa de numerosos accidentes, convirtiéndose en una trampa para los conductores foráneos.
Conectividad productiva: La Ruta 50 es una vía clave para sacar la cosecha hacia los puertos, y su mal estado encarece el transporte y la logística.
Gestiones en conjunto
El legislador radical enfatizó que el pedido no tiene un color político, sino que es una demanda de los intendentes de la zona y de los usuarios que padecen la desidia en la infraestructura. "Vamos a seguir insistiendo en la Cámara y gestionando ante Vialidad. La infraestructura básica no puede ser la variable de ajuste cuando está en juego la vida de la gente", concluyó.