La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) seccional Junín confirmó su participación activa en la Marcha Federal de la Salud que se llevará a cabo este miércoles 20 de mayo, consolidando un masivo frente de unidad local. Los estatales marcharán codo a codo junto a los profesionales del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) "Dr. Abraham Félix Piñeyro", las autoridades de la Región Sanitaria III, la asociación sindical CICOP, y las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA Autónoma y CTA de los Trabajadores).
La columna de Junín se concentrará a las 13:00 horas frente a la sede del Ministerio de Salud de la Nación, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para luego confluir en un acto central en Plaza de Mayo bajo una extensa agenda de reclamos laborales y sociales.
Los ejes de la protesta: salarios y estabilidad laboral
A través de un comunicado oficial y el lanzamiento de su campaña de difusión, ATE Junín puso el foco en la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores del sector público. El gremio exige un "inmediato aumento salarial de emergencia" para contrarrestar la inflación, acompañado por la "regularización del empleo público y el urgente pase a planta permanente" de todo el personal contratado o precarizado en las distintas dependencias estatales del distrito.
Dura denuncia contra la obra social UP y el ministro Lugones
Uno de los puntos más novedosos y conflictivos del pliego de reclamos locales apunta directamente a la gestión de la cobertura médica de los empleados. Desde ATE lanzaron una fuerte acusación contra la conducción nacional del área sanitaria:
"Decimos 'no' a la complicidad del ministro Mario Lugones con los coseguros discriminatorios y extorsivos a estatales en la Obra Social Unión Personal (UP)".
Según explicaron desde el sindicato, los afiliados estatales sufren cobros adicionales indebidos que limitan el acceso real a las prestaciones médicas elementales.
Desmantelamiento sanitario y el impacto en Junín
La adhesión de ATE amplifica la alarma que ya habían encendido esta semana las autoridades médicas del HIGA, como el Dr. Fernando Crocco y la Dra. Cristina Cerulli, respecto al impacto territorial del ajuste presupuestario nacional de $63.021 millones en el área de salud.
El gremio de los estatales unificó sus banderas en contra de:
El fin del programa Remediar: Cuya reducción a apenas tres medicamentos dejó sin el 85% de la cobertura de remedios gratuitos a los centros de atención primaria y salitas de los barrios de Junín.
El vaciamiento del PAMI: Que afecta de manera directa las prestaciones, coberturas de medicamentos y turnos de miles de jubilados juninenses.
Recortes en áreas sensibles: Denuncian una quita sistemática de recursos en los programas de Salud Mental, Discapacidad y coberturas específicas.
Desfinanciamiento provincial: Exigen la inmediata restitución de los fondos que la Nación adeuda a la provincia de Buenos Aires y que resienten la operatividad de los efectores locales.
Los estatales locales denunciaron además que estas medidas configuran un "saqueo del sistema de obras sociales con el único beneficio de favorecer a la medicina prepaga", dejando desamparados a los sectores de menores recursos que hoy abarrotan la guardia del hospital público regional ante la falta de alternativas.