El presidente de la Sociedad Rural de Junín, Hernán Guibelalde, se refirió a los anuncios realizados por el presidente Javier Milei sobre la baja de retenciones para trigo, cebada y soja, y aseguró que toda reducción de la presión impositiva sobre el agro “es bienvenida”.
“Creo que la medida es positiva y que toda baja de retenciones para el sector agropecuario es bienvenida. Probablemente muchos productores esperaban algo un poco más amplio, pero igualmente es una señal en el sentido correcto y se celebra que así sea”, expresó.
El dirigente ruralista consideró que, en el caso puntual del trigo y la cebada, el anuncio también busca incentivar la próxima campaña fina en un contexto de márgenes ajustados y aumento de costos.

“Veníamos viendo mucha cautela en la intención de siembra debido al aumento de costos, especialmente en fertilizantes, y eso iba a impactar directamente en el nivel tecnológico que el productor podía aplicar”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que el margen económico para muchos productores “era prácticamente nulo entre los costos y los precios de esos cereales”.
Respecto de la soja, Guibelalde consideró que el impacto inmediato todavía es limitado debido a que la baja anunciada comenzaría recién en 2027 y además quedó atada al nivel de recaudación fiscal.
“El mercado hoy no puede incorporar plenamente una eventual baja futura de derechos de exportación. Entonces, por ahora, el productor lo toma más como una expectativa hacia adelante que como una realidad”, señaló.
Asimismo, remarcó que el anuncio aparece condicionado “a la eventual recaudación del Estado”, algo que genera cautela dentro del sector.
Por último, insistió en la necesidad de contar con previsibilidad y reglas estables para fomentar la inversión y aumentar la producción agropecuaria. “El campo, como cualquier industria, necesita previsibilidad y reglas claras para invertir y producir más”, afirmó.
Además, sostuvo que aliviar la carga impositiva sobre los sectores productivos termina teniendo un efecto positivo sobre toda la economía. “Cuando a quien produce y genera riqueza se le aliviana la carga y puede invertir más, termina generándose más producción, más actividad económica y más movimiento en todo el interior”, expresó.
Finalmente, consideró que una economía más activa también impacta favorablemente sobre la recaudación estatal. “A largo plazo, una mayor producción también termina generando más ingresos para el propio Estado”, concluyó.