El intendente de Chivilcoy, Guillermo Britos, encabezó una conferencia de prensa junto al secretario de Hacienda, Eduardo De Lillo, en la que analizó la aprobación de la rendición de cuentas 2025, respondió a cuestionamientos de la oposición y defendió distintas iniciativas impulsadas por el Departamento Ejecutivo que no lograron acompañamiento en el Concejo Deliberante.
Britos manifestó su satisfacción por la aprobación de la rendición de cuentas y agradeció el respaldo de los concejales que acompañaron el expediente. Según indicó, la situación financiera del Municipio estuvo condicionada por una fuerte caída de recursos coparticipables.
“Durante el último año recibimos alrededor de 5.600 millones de pesos menos y eso no fue algo que ocurrió solamente en Chivilcoy, sino en los 135 municipios de la provincia”, afirmó el jefe comunal, quien atribuyó la situación a la retracción de la actividad económica y la consecuente disminución de la recaudación.
En ese marco, cuestionó los planteos de algunos sectores opositores sobre un supuesto déficit municipal y sostuvo que no tuvieron en cuenta el contexto económico que afectó a todos los gobiernos locales.
Durante la conferencia, Britos rechazó las acusaciones vinculadas a presuntos pagos a personas que no figuraban como proveedores municipales.
“No existe ninguna posibilidad de que se pague un solo peso a alguien que no cumpla con todos los requisitos administrativos y legales”, aseguró, al tiempo que recordó que cualquier irregularidad de ese tipo implicaría responsabilidades ante el Tribunal de Cuentas.
También desmintió versiones sobre deudas con organismos provinciales como IOMA e IPS, al explicar que esos aportes son descontados automáticamente por la Provincia a través del sistema de coparticipación.
Respecto a la situación económica municipal, sostuvo que el ejercicio cerró con equilibrio financiero y confirmó que el Municipio abonó los salarios de mayo desde el 29 de ese mes y depositará el medio aguinaldo el próximo 19 de junio.
Otro de los ejes de la conferencia fue el rechazo en el Concejo Deliberante del proyecto de REPUMES (Registro de Pequeñas Unidades Productivas y Emprendimientos Municipales).
Según explicó Britos, la iniciativa buscaba brindar un marco regulatorio para emprendedores gastronómicos y pequeños productores que participan en ferias y mercados locales.
“Los perjudicados no son los funcionarios, sino los emprendedores que necesitan regularizar su situación y acceder a nuevas oportunidades laborales”, afirmó.
El intendente también cuestionó la negativa de algunos bloques a acompañar la implementación de sistemas de información mediante códigos QR, herramienta que, según señaló, apunta a mejorar la transparencia y facilitar el acceso de los vecinos a distintos servicios municipales.
“Es una herramienta de transparencia y modernización. No entendemos por qué alguien podría oponerse a algo que facilita la información para los vecinos”, sostuvo.
Por su parte, De Lillo brindó precisiones técnicas sobre el funcionamiento de las finanzas municipales y explicó los mecanismos mediante los cuales la Provincia descuenta automáticamente aportes correspondientes a IOMA, IPS e Ingresos Brutos.
Además, aclaró aspectos relacionados con el sistema RAFAM y remarcó que, pese al complejo escenario económico, el Municipio mantiene equilibrio financiero y capacidad para garantizar la prestación de los servicios esenciales.
El funcionario también defendió la implementación del sistema de telemedicina impulsado por la gestión local, al considerar que constituye una herramienta que amplía el acceso a la salud, especialmente para vecinos de localidades rurales.
Sobre el cierre, tanto Britos como De Lillo cuestionaron el nivel de confrontación política y reclamaron mayor diálogo institucional.
“Piensen en Chivilcoy y no en bloquear al gobierno municipal”, expresó el intendente, al considerar que algunos proyectos rechazados por la oposición estaban orientados a brindar soluciones concretas a vecinos y emprendedores.
Finalmente, ambos funcionarios coincidieron en la necesidad de recuperar el respeto y la búsqueda de consensos para afrontar los desafíos económicos y sociales que atraviesan tanto la ciudad como la provincia de Buenos Aires.