El Concejo Deliberante de Junín aprobó, por mayoría, el proyecto de ordenanza que autoriza al Departamento Ejecutivo Municipal a adjudicar la concesión para la explotación comercial y puesta en valor del local ubicado en la esquina de Roque Sáenz Peña e Hipólito Yrigoyen, anexo correspondiente al edificio del Museo Municipal de Arte "Ángel María de Rosa" (MUMA), a favor de la firma MRT Gastro S.R.L., representante de la reconocida marca Havanna.
La postura negativa del bloque Fuerza Patria mereció una respuesta en su cuenta de X de parte del senador Pablo Petrecca, presidente del bloque PRO de la cámara baja de la Legislatura bonaerense.
"Votaron en contra del Transporte público. Votaron en contra de Mostaza. Votaron en contra de McDonald's. Votaron en contra del nuevo shopping. Cada vez que aparece una inversión, aparecen del lado del NO. El Frente Renovador. La Cámpora. El kirchnerismo. Distintos nombres. La misma actitud. Después se preguntan por qué la gente ya no les cree. Los vecinos observan. Y toman nota" escribió Petrecca en su cuenta.
"Mientras algunos trabajamos para generar empleo y oportunidades, otros siguen atrapados en una política que le declara la guerra a todo lo que impulsa el crecimiento", sentenció Petrecca.
La nueva radicación empresarial en Junín
La aprobación del desembarco de Havanna en Junín por parte de la mayoría de los concejales juninenses se originó a partir del expediente N.º 4059-686/2026 y del proceso correspondiente a la Licitación Pública N.º 7/2026, convocada por el Municipio de Junín con el objetivo de otorgar la concesión del espacio y garantizar su recuperación, puesta en valor y funcionamiento comercial.
De acuerdo a lo establecido en el despacho emitido por las comisiones de Legislación, Interpretación y Acuerdos, y de Presupuesto y Hacienda, la adjudicación se realiza conforme a la oferta considerada superadora, en el marco de lo dispuesto por la Ley Orgánica de las Municipalidades.
Según surge de los pliegos licitatorios, el contrato tendrá una duración de siete años, contados desde la toma de posesión efectiva del inmueble por parte del adjudicatario, con la posibilidad de una única prórroga de dos años, siempre que se cumplan las condiciones previstas y exista conformidad entre las partes.