Las dificultades económicas continúan reflejándose en la capacidad de pago de las familias bonaerenses. Según datos del Banco Central, la morosidad de los hogares alcanzó el 12,1% en abril, una cifra que más que triplica el 3,7% registrado durante el mismo período del año pasado y que enciende señales de alerta sobre el creciente endeudamiento de los sectores medios y populares.
El dato fue analizado por el presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, quien vinculó el incremento de la mora con el contexto económico actual y el deterioro de los ingresos de las familias.
“Es un problema de la política macroeconómica. No es que una persona tuvo una conducta irresponsable o que una empresa se sobreendeudó, sino que es un problema que está pasando en todos lados al mismo tiempo”, sostuvo durante una conferencia de prensa realizada en la Gobernación bonaerense.
De acuerdo con el análisis realizado por la entidad financiera, los sectores más afectados son los de menores ingresos y, especialmente, los jóvenes de entre 18 y 30 años. El fenómeno también alcanza a pequeños comerciantes, trabajadores independientes y pymes, que enfrentan crecientes dificultades para cumplir con sus compromisos financieros.
Uno de los aspectos que más preocupa es el destino que tienen actualmente muchos de los préstamos tomados por las familias. Según explicó Cuattromo, una porción importante de esos recursos ya no se utiliza para inversiones, mejoras del hogar o adquisición de bienes durables, sino para afrontar gastos cotidianos.
La compra de alimentos, el pago de servicios y otras erogaciones básicas forman parte de las principales razones por las que numerosos hogares recurren al crédito, una situación que refleja la pérdida de poder adquisitivo registrada en los últimos meses.
“El crédito tiene sentido cuando permite proyectar crecimiento y acompañar ingresos crecientes. Cuando los ingresos caen, aparecen este tipo de problemas”, señaló el titular del Banco Provincia.
Frente a este escenario, la entidad bancaria reforzó sus programas de refinanciación para clientes con deudas vigentes al 31 de mayo. Entre las herramientas disponibles se encuentran préstamos personales con una tasa del 39% y plazos de hasta 72 meses.
Según informaron desde el banco, estos planes permiten reducir hasta un 40% el valor de las cuotas mensuales, generando un alivio para quienes atraviesan dificultades para sostener sus pagos.
El crecimiento de la morosidad se suma a otros indicadores que reflejan las tensiones económicas que enfrentan los hogares argentinos y muestra cómo la pérdida de ingresos y el aumento del costo de vida continúan impactando en la economía cotidiana de miles de familias bonaerenses.