La conectividad del transporte público de pasajeros entre las distintas localidades de la región atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años debido al desfasaje económico estructural. El referente y empresario del sector automotor, Raúl Purini, describió con crudeza la realidad que afronta la empresa que une diariamente el partido de General Arenales con la ciudad cabecera de Junín.
Purini expuso que el sostenimiento de la traza —vital para cientos de estudiantes terciarios, universitarios y trabajadores que se movilizan de forma cotidiana entre ambos distritos— requiere de una ingeniería financiera constante para evitar la interrupción o el recorte drástico de las frecuencias vigentes.
Costos en alza y subsidios congelados
El empresario detalló el combo de factores que asfixia la rentabilidad de las firmas de transporte interurbano, haciendo foco en la devaluación y en el incremento desmedido de los insumos básicos para las unidades.
"El mantenimiento de un colectivo de línea hoy se ha vuelto una misión casi imposible. El valor del gasoil, la renovación de cubiertas y los repuestos básicos de motor aumentan de forma semanal, mientras que el flujo de subsidios estatales provinciales permanece congelado o con retrasos severos. Estamos haciendo un esfuerzo enorme, casi al límite, para no dejar a la gente a pie", graficó Purini en declaraciones a Canal 10 de Junín.
El transportista argumentó que la tarifa del boleto plano se encuentra muy por debajo del costo real del kilómetro recorrido, pero advirtió que no se puede trasladar el valor real de forma directa al usuario porque "se destruiría el bolsillo del pasajero" y terminaría provocando una caída total en la demanda del servicio.
El recorrido es de lunes a viernes y el boleto a Arribeños, Ascensión y La Trinidad, desde Junín, sale 15 mil pesos; a General Arenales y Ascensión, 14 mil pesos; a Agustina, 9 mil pesos; Fortín Tiburcio 10 mil e intermedias entre 6 y 7 mil pesos. "Hoy estaríamos hablando de un recorrido entre Junín y Arribeños, el boleto debería valer entre 20 y 25 mil pesos y es insostenible para la gente, a pesar de la extrema necesidad por salud, trámites, estudios", dijo Purini.
Diálogo con los municipios para salvar las frecuencias clave
Frente a la inminencia de un escenario de reducción horaria, Purini valoró la apertura de canales de diálogo con los gobiernos locales de la traza para buscar herramientas de alivio o esquemas de padrinazgo de pasajes para sectores vulnerables. Indicó que se han mantenido contacto los municipios de General Arenales y Junín.
"Estamos manteniendo conversaciones permanentes tanto con las autoridades de Junín como con la gestión de General Arenales. El transporte público no es un lujo, es una necesidad estratégica y un derecho para el que va a estudiar, al médico o a cumplir su jornada laboral en la ciudad. Confiamos en poder coordinar un esquema de emergencia que nos permita mantener las unidades en la ruta", concluyó el empresario, remarcando la necesidad de respuestas rápidas antes de que la crisis operativa obligue a tomar medidas de fuerza mayor y de cerrarse el servicio, el mismo dejaría de correr el 17 de julio, día en que se vence el contrato de prestación de un año para el servicio.
"Hoy no lo podemos sostener más", alertó.