La Juventud Radical de la Cuarta Sección Electoral difundió un documento en el que planteó una fuerte defensa de la pertenencia partidaria y cuestionó a los dirigentes que, tras acceder a cargos públicos representando a la Unión Cívica Radical, se distancian de la estructura que impulsó sus trayectorias políticas.
En el texto, los jóvenes radicales señalaron que se trata de una práctica que el partido viene padeciendo desde hace años y que no responde a situaciones aisladas ni a una región determinada. En ese sentido, afirmaron que a lo largo de las últimas décadas numerosos intendentes, legisladores, concejales y dirigentes construyeron su carrera política bajo el sello de la UCR para luego actuar con prescindencia de la fuerza cuando más se requería de su compromiso.
Asimismo, remarcaron que quienes alcanzan responsabilidades institucionales no lo hacen de manera individual, sino gracias al trabajo sostenido de afiliados y militantes que mantienen viva una organización política con más de un siglo de historia.
“La llegada a los cargos públicos implica responsabilidades políticas, partidarias y éticas que deben ser honradas”, sostuvieron desde la organización juvenil.
Por otra parte, reconocieron que las diferencias y los debates internos forman parte de la tradición radical y contribuyen a enriquecer la vida partidaria. Sin embargo, advirtieron que esas discusiones deben estar orientadas al fortalecimiento de la Unión Cívica Radical y no convertirse en herramientas para justificar proyectos personales.
Finalmente, la Juventud Radical consideró que la fortaleza de un partido político reside en la capacidad de sus dirigentes para comprender que los cargos son circunstanciales mientras que las instituciones permanecen. En esa línea, afirmaron que no alcanza con reivindicar la identidad radical en discursos o actos, sino que es necesario construir credibilidad ante la sociedad a partir de la pertenencia, las convicciones, los valores y el compromiso con el partido.