jueves 25 de junio de 2026 - Edición Nº5142

Regionales | 25 Jun

Política

La interna peronista suma tensión y proyecta sus efectos

07:42 |ANÁLISIS INFONOROESTE-Los cruces en el Senado bonaerense reflejan una disputa que excede a La Plata y que podría comenzar a impactar en el armado político de los distritos.


La primera sesión del año en el Senado bonaerense dejó al descubierto que la interna del peronismo está lejos de encontrar un punto de equilibrio. Aunque la expectativa estaba puesta en el tratamiento de distintos proyectos legislativos, la jornada terminó dominada por fuertes cruces entre dirigentes alineados con el kirchnerismo y sectores identificados con el gobernador Axel Kicillof.

Las críticas de los senadores Sergio Berni y Mario Ishii hacia la conducción provincial y los intercambios con la vicegobernadora Verónica Magario, quien incluso llegó a cortarles el uso de la palabra, volvieron a exhibir públicamente las tensiones que atraviesan al oficialismo bonaerense.

Si bien el escenario se desarrolla en La Plata, las consecuencias políticas hacen mover con fuerza los puentes de diálogo en la cuarta sección donde conviven intendentes de tribus kicillofistas, camporistas y renovadores y el peronismo enfrenta el desafío de sostener la unidad. 

La región presenta una particularidad: muchos de los dirigentes peronistas mantienen vínculos tanto con el gobernador Kicillof como con sectores del kirchnerismo tradicional. Esa convivencia, que hasta ahora permitió evitar conflictos de magnitud, podría verse puesta a prueba a medida que aumente la disputa por los espacios de representación.

Es que Fuerza Patria en la cuarta sección tiene un lote de 10 intendentes con parcelas territoriales de diferentes orígenes: Darío Golía (Chacabuco), Juanci Martínez (Rivadavia) y Fernando Rodríguez (General Pinto) son Frente Renovador, Jorge Gaute (Alberti), Sergio Barenghi (Bragado), Ignacio Pugnaloni (Hipólito Yrigoyen), María Gianini (Carlos Tejedor), Daniel Stadnik (Carlos Casares) y Carlos Ferraris (Leandro N. Alem) son kicillofistas, mientras que Pablo Zurro (Pehuajó) lidera La Cámpora.  

En municipios donde el peronismo es oposición, Junín por caso, la discusión adquiere una relevancia adicional. La necesidad de construir alternativas competitivas frente a los oficialismos locales obliga a mantener acuerdos internos, pero la profundización de la pelea provincial puede trasladarse a los armados distritales y dificultar la conformación. 

ROL INTENDENTISTA

Para los intendentes peronistas de la región, el escenario tampoco es sencillo. Muchos deberán administrar un delicado equilibrio entre la necesidad de mantener una buena relación con la Provincia y la conveniencia de no quedar atrapados en una confrontación interna que pueda afectar la gestión o erosionar el respaldo electoral en sus distritos.

En términos políticos, el principal riesgo para el peronismo de la Cuarta no parece estar en las diferencias internas en sí mismas, sino en la posibilidad de que esas diferencias se traduzcan en una imagen de fragmentación frente al electorado. La experiencia demuestra que las disputas de liderazgo suelen ser toleradas cuando permanecen dentro de los ámbitos partidarios, pero generan costos cuando se trasladan a la escena pública de manera permanente.

Mientras tanto, los espacios opositores en la provincia observan con atención. Cuanto más se profundice la confrontación entre kirchneristas y kicillofistas, mayores serán las oportunidades para quienes busquen capitalizar el desgaste de una fuerza política que históricamente ha tenido un peso determinante en varios distritos de la región.

Por ahora, los cruces en el Senado representan apenas un nuevo capítulo de una discusión más amplia. Sin embargo, a medida que avance el calendario la capacidad del peronismo para administrar sus diferencias será un factor clave. 

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