La primera sesión ordinaria del Senado bonaerense volvió a dejar repercusiones políticas más allá de los temas incluidos en el temario. Desde el PRO realizaron una lectura crítica del funcionamiento de la Cámara alta durante los últimos meses y atribuyeron la escasa actividad legislativa a las disputas internas que atraviesan al peronismo provincial.
Fuentes partidarias señalaron que la sesión confirmó un escenario que venían advirtiendo desde hace tiempo: una Legislatura condicionada por las diferencias existentes dentro del oficialismo y con dificultades para avanzar en el tratamiento de proyectos vinculados a distintas problemáticas de la provincia.
En ese sentido, remarcaron que durante casi seis meses la actividad parlamentaria fue limitada y consideraron que las tensiones entre los distintos sectores del peronismo terminaron impactando en el funcionamiento del Senado.
La evaluación tomó mayor fuerza luego de los cruces que se produjeron durante la sesión entre dirigentes del propio oficialismo, situación que desde el PRO interpretaron como una muestra pública de las diferencias que atraviesan al espacio que conduce el gobernador Axel Kicillof.
Frente a ese escenario, las mismas fuentes destacaron la actuación del bloque de senadores del PRO, al que definieron como un espacio con posiciones claras y una estrategia común frente a los principales debates legislativos.
ZONA FRÍA
Uno de los ejemplos mencionados fue el tratamiento del régimen de Zona Fría. Según indicaron, el bloque acompañó de manera unificada la defensa del beneficio que alcanza a miles de usuarios bonaerenses, marcando además una postura diferenciada respecto de otros sectores opositores.
Desde el PRO sostienen que la Provincia necesita que la agenda legislativa vuelva a concentrarse en temas como la seguridad, la salud, la infraestructura y el desarrollo productivo, y consideran que esos debates deben estar por encima de las disputas partidarias.
Por eso, entienden que la sesión dejó una señal política clara: mientras el oficialismo continúa atravesado por tensiones internas cada vez más visibles, la oposición busca mostrarse ordenada y enfocada en los problemas que afectan a los bonaerenses.