El intendente de Lincoln, Salvador Serenal, expresó su preocupación por el impacto de la situación económica en las finanzas municipales y advirtió que el distrito atraviesa un escenario cada vez más complejo para sostener la gestión cotidiana.
“El vecino recurre al Municipio para resolver problemas y nosotros estamos absorbiendo toda esta situación con recursos propios, pero no sabemos hasta cuándo podremos sostenerlo”, afirmó el jefe comunal.
Al ser consultado por el Diario Democracia sobre la posibilidad de implementar nuevas tasas municipales, Serenal remarcó que Lincoln decidió no avanzar con la creación de tributos adicionales, a diferencia de otros municipios bonaerenses.

“Hay municipios que implementaron una tasa sobre los combustibles o una tasa de salud. Lincoln no tiene ninguna de esas herramientas”, señaló.
Caída de la coparticipación
El intendente indicó además que la coparticipación registra una merma de entre 600 y 1.000 millones de pesos mensuales respecto de otros períodos, situación que obligó al municipio a destinar todos los recursos disponibles para afrontar el pago del medio aguinaldo. “Tuvimos que juntar peso por peso para pagar los aguinaldos y en pocos días tenemos que afrontar nuevamente los salarios”, sostuvo.
Sin margen para nuevas obras
En ese contexto, Serenal reconoció que actualmente el municipio prácticamente no cuenta con margen para impulsar nuevas obras públicas. “La única inversión que estamos haciendo es con el Fondo Educativo, que también bajó, y algunas obras de pavimentación en conjunto con los vecinos, donde ellos aportan el material y el Municipio pone la logística y la mano de obra”, explicó.
De esta manera, el jefe comunal expuso las dificultades que atraviesan las cuentas municipales en un contexto de caída de recursos y creciente demanda de asistencia por parte de los vecinos.