La directora de Salud Mental del Gobierno de Junín, Emilse Marini, expresó su preocupación por el impacto social que genera el aumento de los suicidios y destacó que la prevención requiere un compromiso conjunto de toda la comunidad. Durante la charla, Marini explicó que el suicidio constituye una problemática compleja y multicausal, por lo que no puede reducirse a una única causa. En ese sentido, sostuvo que resulta fundamental dejar de lado prejuicios y promover una mayor conciencia social sobre la salud mental.
La funcionaria remarcó que muchas personas atraviesan situaciones de sufrimiento emocional en silencio y que la escucha, la empatía y el acompañamiento pueden convertirse en herramientas decisivas para intervenir a tiempo. abordó la compleja situación que atraviesa la comunidad respecto al incremento de padecimientos subjetivos y casos extremos como el suicidio. La funcionaria enfatizó la urgencia de generar espacios de diálogo y advirtió sobre las señales que suelen manifestar quienes atraviesan una crisis.
"Es fundamental no llegar tarde. En situaciones extremas, las personas van dando señales y es necesario poder hacer una lectura de eso", señaló Marini. En ese sentido, apuntó a una marcada necesidad de contención en la comunidad: "Están faltando espacios de escucha, de comunicación y de diálogo, que es lo realmente preventivo. A veces no hay que solucionarle el problema al otro de inmediato, sino simplemente abrir ese espacio para hablar y reconstruir los lazos comunitarios", señaló en declaraciones a Canal 10 de Junín.
El impacto de la tecnología y el efecto pospandemia
La funcionaria analizó el rol que juegan las dinámicas actuales en el aislamiento de las personas. "Hoy estamos todos supercomunicados con las redes sociales, pero eso también genera mucha soledad. La presencia es insustituible: la posibilidad de estar con otro, poner el cuerpo y contar que se está sufriendo", reflexionó.
Asimismo, relacionó los niveles actuales de consulta con las secuelas de la crisis sanitaria global. "Sabemos que después de la pandemia la salud mental empezó a tener un protagonismo inédito. Se abrió más el diálogo para plantear lo que nos pasa, algo que en otras épocas se escondía por vergüenza, pero también vemos una fuerte afectación en niños y adolescentes que pasaron sus primeros años sin contacto con pares o abuelos", explicó, sumando a este escenario problemáticas colaterales como la ansiedad, la depresión, los consumos problemáticos e incluso variaciones en la detección de trastornos del espectro autista.
Cómo funciona el abordaje a nivel local
Frente a una demanda que calificó como "muy alta" y que por momentos trabaja al límite de sus capacidades, Marini detalló el dispositivo con el que cuenta el Municipio para la atención primaria:
Equipo profesional: La Dirección dispone de un cuerpo de 12 psicólogos distribuidos de manera estratégica en los diferentes Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de la ciudad, cubriendo la atención de niños, adolescentes, adultos y adultos mayores.
Sistema de turnos y admisión: Centralizado a través de la línea de WhatsApp 2364 5160. Desde allí se coordina un espacio de admisión inicial donde se evalúa el nivel de urgencia del caso y se determina si corresponde un tratamiento en el primer nivel o, en contextos agudos, una derivación al segundo nivel (el Hospital Interzonal).
Consumos problemáticos: Funciona además un dispositivo específico de gestión conjunta entre el Municipio y el Sedronar, con sede en el Centro de Integración Comunitaria (CIC) ubicado en Alvear y Alberti.
Asimismo, insistió en la importancia de reconocer cambios significativos en el comportamiento, el aislamiento, la pérdida de interés por actividades habituales o manifestaciones de desesperanza como posibles señales que requieren atención profesional. Los especialistas coinciden en que hablar del tema de manera responsable no incrementa el riesgo, sino que favorece la búsqueda de ayuda y la prevención.
Marini también destacó el trabajo que lleva adelante el área de Salud Mental del Municipio, articulando acciones con hospitales, centros de salud, instituciones educativas y organizaciones comunitarias para brindar acompañamiento a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad emocional.
En ese marco, señaló que el fortalecimiento de las redes familiares y comunitarias resulta indispensable para detectar tempranamente situaciones de riesgo y garantizar el acceso oportuno a los dispositivos de atención.
La directora hizo además un llamado a la sociedad para que la salud mental ocupe un lugar prioritario en la agenda pública, entendiendo que pedir ayuda constituye un acto de fortaleza y que el acompañamiento puede marcar una diferencia significativa en la vida de una persona.
La prevención, una tarea de todos
Los especialistas coinciden en que la prevención del suicidio requiere una acción coordinada entre el sistema de salud, las familias, las escuelas, los ámbitos laborales y la comunidad en general. Promover espacios de escucha, reducir el estigma sobre los problemas de salud mental y facilitar el acceso a la atención profesional son algunas de las estrategias consideradas fundamentales para disminuir el riesgo.
Si vos o alguien que conocés está atravesando una situación de crisis emocional o tiene pensamientos de hacerse daño, es importante buscar ayuda de inmediato. Podés comunicarte con el servicio de emergencias de tu localidad, concurrir a la guardia de un hospital o contactar a un profesional de salud mental. Hablar y pedir ayuda puede marcar una diferencia.
Finalmente, la funcionaria instó a la comunidad a perder el miedo y animarse a solicitar asistencia de manera temprana, recordando que en el ámbito de la salud mental cada proceso requiere un abordaje particular bajo la premisa del "caso por caso".