Cargill Argentina confirmó que mantiene suspendidas las operaciones de su planta ubicada en Arribeños, partido de General Arenales, debido a un conflicto vinculado al sector del transporte que, según la empresa, impide garantizar condiciones seguras para el normal funcionamiento de la actividad.
A través de un comunicado oficial, la firma indicó que la suspensión rige desde el 3 de julio y que la decisión fue adoptada por motivos de seguridad.
"La compañía decidió suspender temporalmente las operaciones de su planta de Arribeños ante una situación externa y de público conocimiento que imposibilita garantizar el desarrollo seguro de las actividades", señalaron.
Desde la empresa aclararon que las personas que llevan adelante el reclamo "no son ni han sido empleados de Cargill", sino prestadores de servicios independientes.
Además, explicaron que la asignación de cargas responde a criterios comerciales y operativos propios de la actividad y remarcaron que el conflicto es ajeno a la empresa.
"Las diferencias existentes corresponden a actores del sector del transporte y no guardan relación laboral con Cargill ni con su operación", indicaron.
La compañía sostuvo que la seguridad constituye un valor "fundamental e innegociable" y que las operaciones se reanudarán únicamente cuando existan las garantías necesarias para desarrollar la actividad con normalidad y asegurar la circulación en las inmediaciones de la planta.
Finalmente, Cargill recordó su presencia histórica en la localidad de Arribeños, donde opera desde hace más de 25 años, genera empleo directo e indirecto, trabaja con más de 70 proveedores locales y mantiene vínculos comerciales con alrededor de 130 productores de la región.