La elección de autoridades de la Convención Provincial de la UCR provocó una ruptura interna: un sector referenciado en el exintendente de Trenque Lauquen, Miguel Fernández, al que adscribe un grupo de intendentes, anunció que tomó “la decisión policía clara” de “no reconocer” la conducción de la Convención, que no integrará. El espacio, denominado “Construir” emitió un documento en el que acusó a la conducción de “romper” la unidad que se había alcanzado en mayo para designar el Comité.
El desacuerdo de fondo se dio por el reparto de los cargos partidarios. Específicamente, en la Junta Electoral, que tiene cuatro integrantes. Dos de esos sillones para el espacio de Abad y otros fueron para el de Lousteau. Construir se quedó con las manos vacías y eso detonó la salida. En un momento se barajó la posibilidad de ampliar la Junta a cinco miembros, pero no funcionó: los dos sectores mayoritarios desconfiaron de que eso alterara los equilibrios en un futuro.
En ese marco, Construir abandonó la Convención -también se fue el presidente del Foro de Intendentes, Maximiliano Suescún- y de inmediato dio a conocer el documento, en el que señala que “no venimos a disputar un lugar en un esquema agotado. Venimos a construir otro”. Después, el dirigente Martín Borrazás, secretario de gobierno del municipio de Trenque Lauquen, comunicó la decisión al comienzo del acto en el club Atenas.
La respuesta no se hizo esperar: “Invito a estos compañeros que se fueron a que vengan a discutir la estrategia electoral del radicalismo para ganar en el 2027 en la provincia de Buenos Aires”, dijo el diputado abadista Diego Garciarena. “Cada uno pudo estar acá. Y es más: el primero que usó la palabra es el que dice que no lo dejan participar”, sostuvo Garciarena en alusión a la intervención de Borrazás.
El sector disidente, de todos modos, sigue integrando el Comité Provincia -los mandatos de este órganos fueron prorrogados hasta 2028- donde controla la vicepresidencia primera, además de otros seis lugares en la conducción. El Comité es el órgano ejecutivo del partido, mientras que la Conducción es la instancia política más importante, porque define el rumbo electoral de la fuerza.