La negociación que el Gobierno nacional mantiene con los gobernadores del Norte Grande para avanzar con un esquema de “zona cálida” para las tarifas eléctricas tiene como contracara una reforma del régimen de Zona Fría que impactaría de lleno en buena parte del interior bonaerense.
En la cuarta sección, el eventual recorte del beneficio alcanza a más de 171 mil usuarios, distribuidos entre los distintos municipios que actualmente forman parte del régimen de subsidio al gas, según datos del Ente Nacional Regulador del Gas (ENERGAS) de 2022, publicado por el medio El Diario del Lunes.
La discusión, que Nación pretende utilizar para reducir el gasto en subsidios, ya comenzó a generar reacciones políticas e institucionales en distintos distritos de la región.
Según un informe del, al que tuvo acceso El Diario del Lunes, el impacto de la quita del subsidio impactará de la siguiente manera en las 19 localidades que conforman la Cuarta Sección Electoral:
La propuesta oficial contempla mantener algún nivel de asistencia, aunque con un esquema más acotado. Según las estimaciones difundidas, para los usuarios que pierdan el beneficio actual las facturas podrían registrar incrementos de entre 40% y 100%, dependiendo de cada situación y del nivel de subsidio que corresponda.

El impacto en la Cuarta
Entre los municipios de la región con mayor cantidad de usuarios alcanzados aparecen Junín, con unos 28.480; Chivilcoy, con 21.540; Trenque Lauquen, con 15.652; Nueve de Julio, con 14.204; Chacabuco, con 13.051; Bragado, con 12.807; Pehuajó, con 12.657 y Lincoln, con alrededor de 12.600.
El impacto no se limita a las ciudades cabecera. El régimen alcanza a numerosas localidades del interior bonaerense, donde el costo de los servicios energéticos representa desde hace años una de las principales preocupaciones de los hogares.
Por eso, la posibilidad de reducir el alcance de la Zona Fría ya generó movimientos en varios municipios de la Cuarta.
En Bragado, por ejemplo, la OMIC impulsó una campaña de recolección de firmas contra la modificación y el intendente Sergio Barenghi se sumó al reclamo. En Trenque Lauquen, Junín, Lincoln y Chacabuco, entro otros distritos, el Concejo Deliberante también expresó formalmente su preocupación por el posible cambio del esquema.
Un debate que también divide a la política
La discusión nacional, en tanto, avanza en paralelo a las negociaciones del jefe de Gabinete, Diego Santilli, con los gobernadores del Norte Grande. Las provincias del NEA y NOA reclaman una tarifa eléctrica diferencial para afrontar el mayor consumo asociado a las altas temperaturas.
El Gobierno nacional busca, a cambio, conseguir respaldo político en el Senado para avanzar con la modificación de la Zona Fría y reducir el gasto estatal destinado al régimen.
La cuenta que mira el interior bonaerense
La discusión tiene una dimensión económica pero también política. Según los datos difundidos en el marco del debate, actualmente unos 1,24 millones de hogares de 94 municipios bonaerenses están alcanzados por la Zona Fría, alrededor del 20% de los usuarios de la provincia.
Para Nación, la modificación permitiría reducir el costo fiscal del esquema. Para los municipios incluidos, en cambio, la preocupación pasa por el impacto que una menor cobertura tendría sobre las facturas que reciben sus vecinos.
En la cuarta, donde prácticamente todo el territorio se encuentra comprendido dentro del régimen, el debate ya dejó de ser una discusión abstracta sobre subsidios nacionales.
Los números muestran que cualquier modificación tendría un impacto concreto sobre decenas de miles de hogares de la región, mientras la política comienza a definir posiciones de cara al tratamiento legislativo del proyecto.