El Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) “Dr. Abraham Félix Piñeyro” de Junín incorporó nuevo equipamiento médico por una inversión superior a los $52 millones, destinada principalmente a fortalecer los servicios de Neonatología y Pediatría.
La adquisición fue financiada en su totalidad mediante fondos del Sistema de Atención Médica Organizada (SAMO), mecanismo a través del cual el hospital recupera recursos por las prestaciones brindadas a pacientes con obras sociales y mutuales.
La incorporación se concretó en dos etapas. En primer término, el servicio de Neonatología sumó tres nuevas incubadoras de cuidados intensivos, destinadas especialmente a la atención de recién nacidos prematuros, por un monto de $20.186.289,66.
Los nuevos equipos cuentan con sistemas de control de temperatura por microprocesador, sensores de temperatura de piel y aire, alarmas y batería de respaldo.

Con esta incorporación, el servicio ya cuenta con 13 incubadoras disponibles, luego de las cinco que habían sido incorporadas durante el último año.
En una segunda etapa, el HIGA incorporó equipamiento por más de $32 millones, que incluye cinco monitores multiparamétricos destinados a la Guardia Pediátrica y al segundo piso de Pediatría.
También se adquirieron 20 bombas de infusión, que serán distribuidas en distintos servicios del hospital, y 12 humidificadores destinados a Neonatología y al segundo piso de Pediatría.
Desde la institución señalaron que las incorporaciones permitirán fortalecer la atención en áreas sensibles y mejorar las condiciones para la asistencia de pacientes pediátricos y recién nacidos.

El director ejecutivo del HIGA Junín, Fernando Crocco, destacó la importancia del nuevo equipamiento y puso especial énfasis en el origen de los recursos utilizados para concretar la inversión.
“Esta inversión fortalece de manera directa la atención en Pediatría y Neonatología, dos de las áreas más sensibles del hospital. Contar con incubadoras, monitores, bombas de infusión y humidificadores actualizados nos permite brindar una atención más segura y precisa a los pacientes más pequeños y a los recién nacidos prematuros”, sostuvo.
Crocco también remarcó que la totalidad de la inversión fue financiada mediante el SAMO. “Cada atención que se registra y se factura a través del sistema se convierte en una inversión concreta que vuelve al hospital y a la comunidad que atendemos”, afirmó.
El SAMO permite al hospital facturar las prestaciones realizadas a pacientes que cuentan con obra social o mutual. Los recursos recuperados son posteriormente reinvertidos en la institución para la compra de equipamiento, insumos y servicios, además de contemplar bonificaciones para el personal de salud.