El titular de la OMIC de General Viamonte, Adrián Pérez, pidió sostener los beneficios de la denominada Zona Fría y planteó que el debate sobre los subsidios energéticos debe contemplar la posibilidad de que ese régimen conviva con un esquema de Zona Cálida para las provincias del norte del país.
La discusión tomó fuerza a partir de las negociaciones entre el Gobierno nacional y los gobernadores del Norte Grande para avanzar con una tarifa eléctrica diferencial para las regiones de altas temperaturas. En paralelo, la Nación busca respaldo para modificar el régimen de Zona Fría, que alcanza a usuarios de 94 municipios bonaerenses.
Pérez sostuvo que ambos esquemas deberían poder coexistir. “Nuestra postura como OMIC ante el planteo del Gobierno Nacional es no a la quita de la Zona Fría y, si hubiera una modificación, sería que ambos proyectos puedan coexistir: Zona Fría y Zona Cálida. Es la base del diálogo y consenso”, afirmó.

El planteo tiene especial relevancia en la Cuarta Sección, donde varios municipios se encuentran alcanzados por el régimen vigente y vienen expresando preocupación por el impacto que tendría una reducción de los descuentos sobre las facturas de gas.
Pérez consideró que la discusión excede el esquema de subsidios y pone en juego criterios vinculados con la distribución de los recursos entre las distintas regiones del país.
“Estamos ante una tensión que pone en discusión los principios del federalismo, la equidad distributiva entre provincias y el costo fiscal”, sostuvo.
En esa línea, cuestionó que una eventual ampliación de beneficios para usuarios de las provincias del Norte termine financiándose mediante una reducción de los beneficios que actualmente reciben usuarios de otras regiones.
“Es como decimos en el interior, cuando tenemos que arreglar algo y no tenemos todos los recursos: desvestir un santo para vestir otro”, afirmó.