En el marco del proceso judicial y de quiebra que atraviesa la ex planta de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA) —histórico establecimiento lácteo fundado por SanCor en la localidad de Arenaza—, el Sindicato de Trabajadores de la Industria Láctea (ATILRA) seccional Junín junto a la cooperativa conformada por los extrabajadores desplegaron una serie de gestiones internacionales ante las embajadas de Brasil y Uruguay con el objetivo de captar capitales e inversores extranjeros interesados en la reactivación productiva del predio.
En una entrevista brindada al noticiero de TeleJunín, el abogado de ATILRA Seccional Junín, Dr. Ignacio Iudica, brindó detalles del estado de las negociaciones y remarcó la importancia de devolver la fuente laboral a las casi 200 familias que resultaron directamente perjudicadas tras el cese de operaciones de la firma.
Apoyo político y articulación institucional
El plan para salvar la planta trasciende banderas políticas y cuenta con una mesa de trabajo integrada por el secretario general de ATILRA Junín, Luciano Sad, los representantes de la Cooperativa de Trabajadores, el intendente del partido de Lincoln, Salvador Serenal, y el subsecretario de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, Andrés Reveles.
En la etapa procesal actual de la quiebra, se abrió el periodo donde las firmas interesadas pueden inscribirse para realizar las inspecciones técnicas a las instalaciones y presentar ofertas formales de continuidad. Si bien existen firmas nacionales en nómina, la dirigencia sindical e institucional decidió dar un paso más y salir a buscar grupos empresarios de mayor envergadura en países con fuerte tradición láctea.
La planta, que cerró definitivamente en febrero pasado, pertenecía a ARSA, compañía controlada por accionistas de Vicentin Family Group y gerenciada —con opción de compra— por la empresa venezolana Maralac. Allí se producían algunas de las marcas más reconocidas que años atrás habían sido adquiridas a SanCor por parte de ARSA.
Reuniones diplomáticas en las embajadas de Brasil y Uruguay
Durante la ronda de presentaciones en la Ciudad de Buenos Aires, los representantes gremiales y de la cooperativa mantuvieron encuentros estratégicos con agregados comerciales y diplomáticos de ambos países:
Brasil: Se concretó una reunión en la sede diplomática de calle Cerrito con el representante comercial a cargo de la embajada. El gobierno brasileño se comprometió a articular encuentros directos entre la cooperativa de trabajadores y cámaras empresarias del sector lácteo de su país, teniendo en cuenta que Brasil es la mayor potencia productora de leche de América Latina y la cuarta a nivel mundial.
Uruguay: Las gestiones apuntaron a vincular la propuesta con grupos inversores orientales que comparten similares características geográficas y de cuenca lechera con la pampa húmeda bonaerense.
Un gigante tecnológico en el corazón de la cuenca lechera
Iudica recordó la trascendencia histórica de la planta de Arenaza —lugar donde nació el emblemático queso Mendicrim y que en sus épocas de mayor esplendor bajo la firma SanCor llegó a emplear a más de 400 personas—.
Al analizar las causas que llevaron al colapso de la gestión saliente de ARSA, el abogado apuntó a las deficiencias operativas y financieras: "Sufrió un pésimo manejo administrativo. Traían leche en camiones desde Córdoba recorriendo más de 600 kilómetros, teniendo en las puertas de la fábrica una de las cuencas lecheras más importantes de la provincia de Buenos Aires. Eso encareció los costos y derivó en el concurso preventivo y la posterior quiebra decretada por los acreedores".
Frente a la retracción del consumo en el mercado interno, desde el entorno gremial confían en que la llegada de capitales regionales permitirá capitalizar el enorme potencial tecnológico de la fábrica, restablecer la provisión de materia prima local y devolver el dinamismo económico a toda la comunidad de Arenaza.