La caída real de los recursos que la Provincia de Buenos Aires distribuye entre los municipios vuelve a poner bajo presión a las cuentas de los gobiernos locales de la Cuarta Sección.
Según un informe de la consultora PPA, las transferencias provinciales registraron durante el primer semestre una baja real del 2,48% respecto del mismo período de 2025. Pero más allá del dato general, en los últimos meses distintos intendentes y funcionarios de la región vienen exponiendo cómo esa merma se traduce en decisiones concretas de gestión.
En Junín, el diagnóstico del Ejecutivo tiene una particularidad. La gestión de Juan Fiorini viene planteando una estructura de recursos con una fuerte participación de la recaudación propia. Al presentar el Presupuesto 2026, la secretaria de Hacienda, Lorena Linguido, señaló que alrededor del 55% de los ingresos municipales provienen de las tasas, mientras que el 45% corresponde a coparticipación provincial y otros recursos de libre disponibilidad.

En Lincoln, el intendente Salvador Serenal planteó uno de los escenarios más complejos. El jefe comunal habló de una situación “económica y financiera muy delicada” y señaló que la caída de la coparticipación representa entre $600 y $1.000 millones menos por mes para las arcas municipales respecto de otros períodos.

Serenal explicó que el Municipio debió hacer un esfuerzo importante para afrontar el pago del medio aguinaldo y que prácticamente no existe margen para avanzar con nuevas obras. El intendente también cuestionó el esquema de distribución de recursos y sostuvo que los municipios terminan absorbiendo gastos que corresponden a otros niveles del Estado.
En ese contexto, la administración linqueña viene priorizando el funcionamiento de los servicios esenciales y buscando preservar recursos para áreas como salud, educación y salarios.
“Tenemos ingresos de mitad del año pasado y gastos de 2026”
En General Viamonte, el intendente Franco Flexas sintetizó el problema con una definición que expone la tensión entre ingresos y gastos municipales. “Tenemos ingresos de mitad del año pasado y gastos de 2026”, planteó al explicar que entre el 75% y el 80% de los recursos del distrito dependen de fondos provenientes de Nación y Provincia.

Flexas señaló que en marzo el Municipio recibió alrededor de $1.203 millones, una cifra similar a la que había percibido a mediados de 2025, pero con una estructura de gastos considerablemente mayor.
En los distritos más golpeados, ajustar el gasto
Florentino Ameghino aparece entre los municipios con mayor caída real de la Cuarta, con un retroceso del 6,5% durante el primer semestre.
El intendente Nahuel Mittelbach viene advirtiendo desde comienzos de año sobre el impacto de la caída de la coparticipación y de la recaudación. En marzo había señalado que la reducción del coeficiente de distribución provincial implicaría para el distrito una pérdida superior a los $500 millones.
Un mes después, el jefe comunal explicó que la caída real de los ingresos había obligado a reforzar medidas de ordenamiento del gasto, aunque con el objetivo de sostener los servicios esenciales.

Trenque Lauquen y el impacto de la inflación
En Trenque Lauquen, el intendente Francisco Recoulat había puesto números concretos al deterioro de los recursos.
En enero de 2026 el Municipio recibió $2.182 millones de coparticipación frente a $1.911,7 millones del mismo mes de 2025. El incremento nominal fue del 14,1%, pero la inflación interanual alcanzó el 31,5%.
“Ese es el impacto de la caída de los recursos que nos toca tener en el distrito”, señaló el jefe comunal. El Municipio, según explicó Recoulat, viene intentando sostener el orden financiero, la recomposición salarial y los servicios públicos sin recurrir al endeudamiento.

Bragado: la coparticipación ya no alcanza para cubrir los salarios
En Bragado, el secretario de Hacienda, Juan Manuel Barenghi, trazó un escenario todavía más concreto al comparar la evolución de los fondos provinciales con la masa salarial municipal.
Según explicó, la coparticipación pasó de unos $2.300 millones en enero a alrededor de $2.070 millones en marzo, mientras que la masa salarial mensual de los trabajadores municipales ronda los $2.100 millones. “El ingreso por coparticipación ya no alcanza para pagar los salarios”, fue la síntesis del funcionario.

Casares y la búsqueda de recursos propios
En Carlos Casares, el intendente Daniel Stadnik también había advertido por la reducción de la coparticipación y su impacto sobre las cuentas municipales.
El jefe comunal señaló que la menor llegada de fondos provinciales está vinculada a la caída de la recaudación nacional, aunque destacó que el Municipio logró sostener el equilibrio financiero a partir de una mejora en el cobro de la tasa vial.
La estrategia apunta a fortalecer los recursos propios para compensar, al menos parcialmente, la menor disponibilidad de fondos provenientes de otras jurisdicciones.
