El regreso del crédito hipotecario para la compra de primera vivienda comenzó a generar expectativa en el mercado inmobiliario de Junín, luego de los anuncios realizados por el Ministerio de Economía de la Nación sobre la asignación de fondos para reactivar el financiamiento.
El presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos del Departamento Judicial Junín, Daniel Di Palma, valoró la medida y señaló que las inmobiliarias matriculadas ya reciben consultas de vecinos interesados en conocer las posibilidades concretas de acceder a una vivienda mediante crédito.
Según explicó, la operatoria contempla fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) por un equivalente a $200 billones, con una proyección de entre 10.000 y 13.000 créditos a nivel nacional.

La línea permitiría financiar hasta el 70% del valor de viviendas de entre US$70.000 y US$100.000. Para una propiedad cercana a los US$80.000, Di Palma estimó que el grupo familiar debería acreditar ingresos conjuntos de alrededor de $3,5 millones, además de contar con ahorros para afrontar la parte no financiada y los gastos propios de la operación.
El nuevo escenario también vuelve a poner en primer plano la situación documental de las viviendas que ingresen al mercado.
Di Palma explicó que los bancos deben verificar la aptitud jurídica de los inmuebles antes de constituir la hipoteca y que existen propiedades que presentan dificultades para superar ese proceso.
Entre los problemas más habituales mencionó la falta de planos aprobados o finales de obra, inconvenientes con cédulas catastrales, sucesiones inconclusas y falta de inscripción registral.
“Es fundamental verificar que las propiedades tengan la documentación en regla”, sostuvo el dirigente en declaraciones a Canal 10 de Junín.
La situación adquiere importancia porque una propiedad que no cuenta con la documentación necesaria puede quedar fuera de una operación financiada, aun cuando el comprador reúna las condiciones económicas exigidas por la entidad bancaria.
Para el sector inmobiliario, la recuperación del crédito puede convertirse en un factor de movimiento para el mercado local y generar actividad en rubros vinculados con la construcción, las operaciones de compraventa y los servicios asociados.
Di Palma definió la iniciativa como una “herramienta necesaria” y consideró que puede contribuir a reactivar el mercado entre este año y 2027.
De todos modos, señaló que el alcance dependerá de las condiciones que finalmente establezcan los bancos y de la evolución de las principales variables económicas.
En ese sentido, sostuvo que el financiamiento constituye una herramienta importante, pero que la reducción del déficit habitacional requiere además estabilidad macroeconómica, menor inflación y una recuperación sostenida del salario real.
El mercado inmobiliario de Junín queda así a la espera de la reglamentación definitiva para conocer las condiciones de acceso y medir cuánto de la expectativa generada por el regreso del crédito hipotecario puede traducirse en nuevas operaciones.