Durante los primeros siete meses del 2026, el volumen de combustibles despachado cayó a su piso en dos años. Un reciente estudio muestra que la confirman que la venta de nafta retrocedió a 5.667,3 millones de litros, marcando un descenso del 5,26% frente a los 5.981,8 millones registrados en los mismos meses de 2023.
Según los datos del Instituto Argentina Grande (IAG), el repliegue del consumo se produce mientras el impuesto a los combustibles subió 1.387% desde el cambio de gestión, muy por encima del 329% de inflación acumulada en el mismo lapso, aún cuando el Gobierno oficializó una nueva prórroga del tributo hasta el 1° de octubre.
Al respecto, José Chocrón, empresario juninense y Vicepresidente de FECRA (Federación de Empresarios de Combustible de la República Argentina) consideró que esta situación "es una seguidilla de lo que pasa a nivel económico, con ventas y consumo que cae, incluso en el combustible, que es un producto esencial" y sentenció: "eso se debe al poder adquisitivo de los consumidores".