El intendente de Chacabuco, Darío Golía, y el defensor del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, Guido Lorenzino, inauguraron una nueva sede de la Defensoría del Pueblo en la ciudad, ubicada en San Juan 165.
Durante el acto, Carolina Olmos, delegada local del organismo, repasó los 15 años de presencia de la Defensoría en Chacabuco y destacó que la delegación fue una de las primeras que se instalaron en el interior bonaerense.
Lorenzino, por su parte, destacó el trabajo realizado por Olmos y señaló que la Defensoría pasó de contar con diez delegaciones en 2017 a cerca de 80 en la actualidad. También definió al organismo como un espacio político, aunque no partidario, orientado a acompañar a los vecinos y buscar respuestas ante distintas problemáticas.
Golía resaltó el trabajo de la delegación local y recordó que el organismo también cuenta con una oficina en Rawson, que brinda atención a vecinos de Castilla. Además, anunció que se encuentra gestionando junto a Lorenzino la apertura de una nueva sede en O’Higgins.
El jefe comunal también planteó la importancia de la presencia territorial de organismos destinados a acompañar a la comunidad y sostuvo que la Defensoría cumple un rol en la atención de reclamos vinculados con derechos y distintas situaciones que atraviesan los vecinos.
Del acto participaron la diputada provincial Micaela Olivetto, el presidente del HCD, Tomás Domínguez, y funcionarios municipales, entre otras autoridades. La nueva sede fue bendecida por el pastor Mariano Rosato.