El Gobierno de Junín presentó ante el Concejo Deliberante el trabajo preventivo que viene realizando frente a la posibilidad de un fenómeno de El Niño. La exposición incluyó las tareas ejecutadas en canales, alcantarillas, desagües y caminos rurales, además del monitoreo de los niveles de agua y la preparación de equipos para eventuales emergencias.
El encuentro se realizó en el Salón Rojo del HCD y participaron funcionarios de Servicios Públicos, Defensa Civil y Vialidad Urbana y Rural, junto a concejales y representantes de las localidades.
Según explicó el concejal Marcelo Balestrasse, las tareas comenzaron a principios de julio e incluyeron reuniones con organismos provinciales, instituciones y especialistas. A partir de ese trabajo se avanzó con la limpieza de canales rurales y urbanos, desagües, alcantarillas y las clapetas del río Salado, además del perfilado de caminos rurales y sus cunetas.
También se elaboró un protocolo de actuación que fue enviado a Defensa Civil de la Provincia y aprobado por el organismo. En paralelo, el Municipio prepara bombas, tractores y retroexcavadoras para responder ante una eventual contingencia.
El subsecretario de Vialidad Urbana y Rural, Gastón Blanc, señaló que también se mantuvieron reuniones con especialistas de la UNNOBA, meteorólogos, la Autoridad del Agua y otros profesionales para analizar el escenario.
Además, Junín impulsó la reactivación de los subcomités de cuenca y mantuvo reuniones con intendentes de la región para coordinar acciones.
Uno de los puntos bajo seguimiento es la laguna Mar Chiquita. Según informó Blanc, sus niveles son monitoreados durante la semana en coordinación con la Dirección Provincial de Hidráulica. Durante la exposición se informaron cotas de 75,84 y 75,82, consideradas dentro de un escenario de equilibrio.
Las intervenciones también alcanzaron a las localidades. En Morse se limpiaron unos 6.500 metros lineales de canales, mientras que en Agustín Roca se trabajó sobre aproximadamente 7.000 metros, además de alcantarillas y bocas de alcantarilla.
También hubo tareas en Agustina, Saforcada y Tiburcio, donde se colocaron nuevas alcantarillas. En La Placette se relevó el sistema de bombeo y se confirmó la disponibilidad de bombas municipales ante una emergencia.
Finalmente, se evaluaron puentes, alcantarillas y sectores vulnerables, entre ellos San Ignacio, sobre la Ruta 188, además de distintos puntos críticos de la ciudad.
La planificación busca llegar a octubre y noviembre con las tareas de mantenimiento avanzadas y los equipos preparados ante un eventual escenario de lluvias intensas.