La discusión política por la inseguridad volvió a abrir un contrapunto entre el Gobierno bonaerense y La Libertad Avanza. Tras las declaraciones del ministro de Seguridad, Javier Alonso, quien negó que exista un “baño de sangre” en la Provincia y atribuyó parte de las críticas a una disputa política, desde el espacio libertario cuestionaron ese diagnóstico y reclamaron modificar las prioridades de la política de seguridad.
El planteo fue realizado por el concejal de LLA y presidente de la Comisión de Seguridad del Concejo Deliberante de Junín, Leonel Juliá, quien sostuvo que la discusión no debería concentrarse en la evolución de las encuestas sino en la capacidad del Estado para prevenir los delitos.
“Están desviando el foco y no están poniendo los recursos donde deberían ir, que es la seguridad”, sostuvo.
En ese marco, Juliá puso como referencia la experiencia de Santa Fe y la articulación entre el Gobierno nacional y la gestión de Maximiliano Pullaro, pese a pertenecer a espacios políticos diferentes.
El eje del planteo libertario está puesto en la prevención y en la capacidad de respuesta policial. Juliá reclamó más móviles, efectivos y equipamiento y cuestionó los tiempos de llegada ante los hechos delictivos.
“Prevención significa más móviles, más policías, mejor equipado y, sobre todo, más apoyo a las fuerzas policiales”, afirmó.
El concejal también diferenció la situación de Junín de la del Conurbano y sostuvo que la ciudad todavía presenta niveles de delito y gravedad inferiores, aunque advirtió que eso no debería llevar a bajar la guardia.
“En Junín estamos viendo muchos escruches, muchos robos de motos 110, muchos robos al boleo. No estamos viendo cosas de gravedad todavía”, señaló.
Así, el contrapunto con la Provincia se instaló sobre dos miradas diferentes: mientras el Gobierno bonaerense defiende la evolución de sus estadísticas de seguridad, desde LLA reclaman poner el foco en la prevención, los recursos disponibles y la capacidad de respuesta en la calle.