El rector de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA), Guillermo Tamarit, advirtió sobre las consecuencias del ajuste presupuestario en el sistema universitario y sostuvo que las dificultades económicas obligaron a restringir actividades de ciencia y técnica, extensión y formación práctica.
En el marco de la quinta marcha federal universitaria, el titular de la casa de estudios explicó que la prioridad institucional estuvo puesta en garantizar las carreras de grado, donde se concentra la mayor cantidad de estudiantes, mientras que otras actividades quedaron limitadas por la falta de recursos.
Según planteó, las restricciones afectan la calidad académica y reducen las posibilidades de sostener propuestas que históricamente permitieron ampliar la formación de los estudiantes. Entre los ejemplos, mencionó las salidas de campo, las actividades de laboratorio y las iniciativas extracurriculares.
Tamarit advirtió que estas limitaciones pueden tener consecuencias institucionales a mediano y largo plazo, debido a la dificultad que implica recuperar capacidades una vez que dejan de desarrollarse. En ese sentido, sostuvo que, aunque el funcionamiento básico de la universidad pueda mantenerse, eso no significa que se evite un deterioro en sus actividades.

Uno de los principales ejes de la protesta universitaria es la recomposición de los salarios de docentes y no docentes. Sobre ese punto, Tamarit afirmó que los trabajadores cobran un 30% menos que en diciembre de 2023 y remarcó que el reclamo apunta a recuperar el poder adquisitivo perdido.
El rector también vinculó la cuestión salarial con las posibilidades de desarrollo profesional dentro de las universidades. Señaló que quienes cuentan con mayor formación, particularmente en informática y en el sistema científico-tecnológico, encuentran mejores oportunidades laborales fuera del ámbito universitario.
De esta manera, planteó que las restricciones no solo afectan los recursos disponibles para investigar y enseñar, sino también la capacidad de las instituciones para retener a profesionales calificados.
Al analizar la continuidad de las movilizaciones, Tamarit consideró que las sucesivas marchas federales permitieron sostener el reclamo universitario en la agenda pública y destacó el acompañamiento social que, según su evaluación, mantiene el sector.
El rector mencionó las instancias legislativas, judiciales y las movilizaciones callejeras como parte del recorrido del conflicto y sostuvo que la continuidad de las protestas demuestra que el reclamo no quedó circunscripto al ámbito universitario.
En ese contexto, definió la quinta marcha como un nuevo hito de la protesta y destacó su valor como mensaje para las próximas generaciones en la defensa de los derechos.