Dirigentes del radicalismo de la cuarta sección acompañaron un documento que cuestiona al presidente Javier Milei por sus declaraciones sobre las dificultades de los argentinos para llegar a fin de mes y plantea reparos sobre el rumbo económico del Gobierno nacional.
El texto sostiene que el Presidente desconoce la realidad de miles de familias que recurren al endeudamiento, postergan gastos esenciales o dependen de la ayuda de sus allegados para afrontar los costos cotidianos. “Sobrevivir no es vivir, y no morirse de hambre no es un indicador de bienestar”, señala el pronunciamiento.
Los firmantes también cuestionan el tono de las respuestas presidenciales ante las críticas y advierten que los insultos y las descalificaciones deterioran el debate público. Si bien reconocen la importancia del equilibrio fiscal y la baja de la inflación, sostienen que esos objetivos no alcanzan para evaluar la gestión si no mejoran las condiciones de vida de la población.

En materia económica, el documento alerta sobre las dificultades de las pequeñas y medianas empresas, el retroceso de las economías regionales, el debilitamiento de la producción y el deterioro de la infraestructura. También plantea interrogantes sobre las concesiones, los negocios bajo cuestionamiento y un modelo de explotación de recursos que, según advierten, debe contemplar sus consecuencias ambientales.
Entre los dirigentes que acompañaron el documento se encuentran referentes de distintos distritos de la región. Por Pehuajó firmó Andrea Lluch; por Bragado, Liliana Labaqui; por General Villegas, Claudia Esain; y por Carlos Casares, Jorge Gelst.
También adhirieron presidentes de comités de distrito: Gianfranco Vaccaro, de Chivilcoy; Fabián Alessio, de Leandro N. Alem; Calixto Tellechea, de Florentino Ameghino; Mariano Alaman, de Chacabuco; Silvia Sánchez, de Trenque Lauquen; Pablo Esquilache, de Carlos Tejedor; Juan Mondelli, de Nueve de Julio; Juan Luis Casanova, de General Pinto; y Ayelén Policastro, de General Viamonte.
El pronunciamiento plantea que la política debe recuperar sensibilidad frente a las dificultades sociales y que el resultado de un programa económico no puede medirse únicamente por sus variables fiscales, sino también por sus consecuencias sobre el empleo, la producción y la vida cotidiana de los argentinos.