El Comité de la Unión Cívica Radical (UCR) de Lincoln cuestionó el rumbo económico del gobierno de Javier Milei y advirtió sobre el impacto del ajuste en los trabajadores, las familias y el sector productivo del interior bonaerense.
A través de un comunicado firmado por su presidente, Valeria Menna, el radicalismo local calificó el modelo económico como “divorciado de la realidad” y sostuvo que las políticas nacionales profundizan las dificultades económicas y laborales.
Entre los principales cuestionamientos, la UCR apuntó contra
los cambios en los beneficios de la denominada Zona Fría para las tarifas de gas, al considerar que representan un fuerte impacto para los hogares y las pequeñas y medianas empresas de la región.
También expresó su preocupación por el financiamiento de las universidades públicas, la paralización de la obra pública nacional y las dificultades en las coberturas por discapacidad.
El comité radical advirtió sobre el impacto de la recesión en el entramado productivo y vinculó el escenario económico con la pérdida de empresas y puestos de trabajo.
En ese sentido, el comunicado mencionó una reducción neta de 32.290 empresas y una caída del empleo privado formal durante 14 meses consecutivos, con más de 160.000 puestos registrados perdidos. Las cifras fueron utilizadas por el espacio como fundamento de sus cuestionamientos al programa económico nacional.
“Consideramos que el actual plan económico representa un ajuste desmedido que asfixia de forma directa a la clase media, a nuestros trabajadores y al sector productivo del interior bonaerense”, señaló la UCR de Lincoln.
Además, cuestionó que el equilibrio de las cuentas públicas se alcance a costa de los sectores sociales y productivos. “Ningún superávit fiscal es válido si se logra con el sufrimiento de los argentinos”, sostuvo.
En el tramo final del comunicado, el comité local planteó la necesidad de construir una alternativa de gobierno frente a la actual administración nacional.
En esa línea, expresó su coincidencia con el diputado nacional radical Pablo Juliano, quien cuestionó tanto las experiencias políticas anteriores como la situación económica y social actual.
La UCR de Lincoln sostuvo que la sociedad no debe quedar atrapada entre “el pasado corrupto” y este “presente doloroso”, y afirmó que trabaja para consolidar una propuesta que combine eficiencia en la gestión, previsión y sensibilidad frente a las demandas de las comunidades.